El Fondo de Reserva pierde dinero por vez primera por sus malas inversiones a corto plazo

El Gobierno culpa a la gestión del PP de que sufra números rojos de 24 millones por los intereses negativos de la deuda española que dejan la 'hucha' en 8.061 millones

LUCÍA PALACIOS MADRID.

«La situación del Fondo de Reserva es de todo menos halagüeña». Así lo reconoció ayer el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, en la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo. Y la culpa no es solo de los más de 74.000 millones de euros que se han extraído en los últimos años para pagar las pensiones, pues solo con cotizaciones no daba, sino también por la rentabilidad negativa que arrojan «todos sus valores» desde mayo de 2017, pues la gran mayoría está invertida en deuda española a corto plazo que es precisamente la que arroja números rojos.

Si en diciembre la llamada 'hucha de las pensiones' contaba con 8.085 millones de euros (a precio de mercado) ahora esta cantidad se ha rebajado hasta los 8.061 millones. En apenas unos meses ha perdido 23,81 millones de euros, al tener una rentabilidad negativa de entre el 0,4% y el 0,1%, según fuentes del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Granado echó la culpa de ello al último Gobierno del PP, ya que cuando llegó al poder cambió el criterio de invertir con una mayor planificación -algo que permitía obtener una mayor rentabilidad, argumentó- y pasó a reinvertir todos los activos en deuda pública española a muy corto plazo (Letras del Tesoro). El importe quedó así en una cuenta corriente por si tenía que echarse mano del dinero para pagar las pensiones, pero sin planificar nada.

Los rendimientos negativos vienen por unos intereses del -0,1% para los bonos de deuda pública a corto plazo, junto al -0,4% de la cuenta corriente que tiene el Banco de España, precisaron las mismas fuentes. Es el resultado de que desde 2015 el Banco Central Europeo (BCE) establece que los depósitos en instituciones financieras del Estado tienen una rentabilidad negativa, ya que intenta abaratar el precio del dinero que presta a las familias, empresas y ciudadanos. Y la consecuencia de ello es que «el Estado español pierde dinero» por esa inversión.

«Tanto con la cantidad que teníamos en cuenta corriente como con la que teníamos invertida en Letras del Tesoro, el Fondo de Reserva ha perdido dinero», aseveró el secretario de Estado. En este sentido puso en duda que fuera necesario tener invertido todo ese capital a muy corto plazo. Frente a ello apostó por «volver a tener criterios de duración determinada y ver qué parte tenemos que invertir y qué parte usar».

Nuevo crédito para 2019

Pero la pérdida de la 'hucha de las pensiones' no se quedará este año en esos 24 millones. Antes de concluir 2018 es seguro que el Gobierno tendrá que extraer dinero para pagar la extra de diciembre, ya que se necesitarán más de 18.000 millones para la nómina ordinaria y la extraordinaria dado que las cotizaciones solo cubren el gasto normal. Así, utilizará todo el crédito que le concedieron en los últimos Presupuestos, unos 6.300 millones, pero aún así precisará completarlo con el fondo, que ahondará en sus mínimos históricos. «Espero no tener que sacar mucho dinero», ha repetido en varias ocasiones la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, que confía en que sea poco por la buena marcha de la recaudación.

En cualquier caso, Valerio admitió también que el próximo año volverá a necesitarse un crédito para financiar las prestaciones, pese a que el PSOE criticó en multitud de ocasiones este método cuando estaba en la oposición. Lo que sí espera la ministra es que sea inferior a los concedidos en los dos últimos ejercicios (10.192 millones en 2017 y 13.830 millones en 2018). «Ojalá necesite menos y pueda mantener algo del Fondo de Reserva», deseó.

Pero el gasto en pensiones sigue creciendo y en enero previsiblemente el Gobierno tendrá que pagar de nuevo un 'extra' a los más de 8,6 millones de pensionistas con la diferencia entre la inflación prevista y la real.Es más que probable que el IPC termine este año por encima del 1,6% en que se han actualizado ya. Para calcular el nuevo alza se usará casi con toda seguridad la inflación de noviembre, como «se ha hecho siempre en los últimos 30 años», adelantó Granado tras prever un IPC del 2,2% y un coste extra de 128 millones por décima de desviación.

Más

 

Fotos

Vídeos