El déficit del Estado acelera su reducción y cae el 22% hasta septiembre

J. A. BRAVO

madrid. Mientras el Gobierno mantiene su previsión de que el déficit público terminará este año en el -2,7% en términos de Producto Interior Bruto (PIB), medio punto más que el objetivo al que se comprometió el Ejecutivo anterior, el Estado parece acelerar su ritmo de reducción de esa pesada carga, aunque lo hace más en términos relativos que en valores absolutos. En concreto, la recortó el 22,6% de enero a septiembre hasta dejarla en 13.245 millones de euros en términos de contabilidad nacional, lo que equivaldría al 1,09% de la riqueza nacional, según publicó ayer el Ministerio de Hacienda.

Ese -2,7% que el Ministerio de Economía anticipó a mediados de julio ante Bruselas como nueva meta presupuestaria para este año supone cuatro décimas menos que el dato del -3,1% con término 2017, esto es, unos 4.800 millones menos, prácticamente 1.000 millones más que el ahorro de 3.857 millones alcanzado en estos nueve primeros meses. Si echamos la vista atrás, al cierre del primer semestre ese ahorro se acercaba al medio punto del PIB y suponía 5.300 millones, lo que permite inferir una cierta relajación posterior en el ajuste estatal. Así, hasta septiembre los ingresos crecían claramente por encima de los gastos (8,3% frente a 4,9%) pero su volumen era bastante menor (145.233 millones frente a 158.478 millones).

Además, el déficit del conjunto de las administraciones públicas hasta agosto -a falta de que Hacienda dé el dato de los ayuntamientos- se redujo un 14,6%. Quedó en 26.674 millones, lo que equivale al 1,95% del PIB. En el caso de La Rioja, hasta agosto registró un superávit de 37 millones, lo que supone el 0,44 % del PIB regional.

Compromisos pendientes

En la segunda mitad del año ha habido que afrontar dos grandes compromisos de gasto del Ejecutivo anterior: la subida de las pensiones y del sueldo de los funcionario, 1.950 millones entre ambas. Igualmente suele acelerarse la recaudación fiscal al cerrarse las campañas de distintos impuestos e incluso se espera que lo hagan las rentas de sus participaciones empresariales (AENA, Loterías...).

Los ingresos del Estado por impuestos y cotizaciones sociales crecieron un 6,8% pese al descenso del 1,5% por la desaceleración del mercado laboral. El IVA fue el tributo que mostró mayor vigor por el fuerte consumo, obteniendo 57.938 millones, un 7,1% más que en el mismo período de 2017. La segunda mayor aportación vino de los impuestos sobre la renta y el patrimonio, que con 47.919 millones mejoraron en un 10,5%.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos