Los cuatro grandes bancos españoles superan el test que mide su resistencia ante otra crisis

Sufrirían más que muchas entidades europeas, pero su capital mejora frente a la anterior prueba, a excepción del Sabadell

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

La banca española ha vuelto a superar los test de estrés en los que se mide su capacidad de resistencia ante una hipotética crisis económica que afecte a la economía. Las cuatro entidades financieras analizadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) -Santander, CaixaBank, BBVA y Sabadell- sufrirían ante un escenario adverso de recesión, pero contarían con el colchón de capital suficiente como para que sus estructuras no sufrieran un daño irreparable. Las pruebas de resistencia de la EBA reflejan que la banca mantendría un capital de máxima calidad ('fully loaded') superior al 5,5% mínimo estimado como línea roja para determinar su estado de salud ante contingencias de peligro.

Santander se situaría como la entidad mejor preparada para hacer frente a una crisis, con un capital que caería al 9,2% en el año 2020 en caso de una crisis prolongada en los dos próximos ejercicios. Por detrás se sitúa CaixaBank, con un ratio del 9,1%. En el caso de BBVA, su capital sería del 8,8%. Y Sabadell, del 7,6%.

El Banco de España considera que el grado de fortaleza de la banca es «considerable» porque alcanzan unos niveles de capital «satisfactorios». El supervisor lo atribuye a «la mejor situación de partida de las entidades, que han avanzado en el saneamiento de sus balances».

De los 48 grupos bancarios analizados, los españoles se encuentran entre los 17 peores puestos del ranking

El análisis indica que Santander, CaixaBank y BBVA tendrían pérdidas en 2018 en caso de una recesión, pero posteriormente se recuperarían y volverían a los beneficios en 2019 y 2020. En el caso del Sabadell, las pérdidas superarían los 1.000 millones dentro de dos años en esas proyecciones realizadas por la EBA.

La entidad presidida por Josep Oliú sería la entidad que peor encajaría el escenario adverso al dotarle de un capital por debajo de la cota del 8%, un nivel psicológico que encuadra a la entidad de origen catalán en el grupo más cercano en niveles no tan benévolos como el resto del sector español, aunque en cualquier caso muy alejado de cualquier riesgo. Los cálculos sobre la entidad han tenido en cuenta el peso que tiene su filial británica TSB en su balance y el impacto de una salida brusca de Reino Unido de la Unión Europea.

El banco alega que al haber sido unos análisis realizados a cierre de septiembre de 2017, no se han tenido en cuenta acciones como la venta de su negocio en Estados Unidos o ahorros de costes de los servicios tecnológicos de TSB, que le permitirían elevar su ratio de capital hasta el 8,39% a finales de 2020. Tampoco ha valorado la venta de 12.000 millones de euros en activos tóxicos a lo largo de 2018.

Los resultados que la banca española ha obtenido en estas pruebas reflejan una doble realidad: por una parte, son mejores que los que la EBA les otorgó en el anterior test de estrés del año 2016. Santander, CaixaBank y BBVA han mejorado el capital que tendrían en caso de un impacto por otra crisis. Además, la banca española sufriría en menor medida una recesión de lo que lo harían las entidades del resto de Europa con respecto a su situación en 2017.

Inferior a la media del 10%

Sin embargo, los cuatro grupos españoles analizados se encuentran por debajo de la media europea del 9,9%. El mejor posicionado, Santander, ocupa el puesto número 32 de una lista de 48 entidades financieras. CaixaBank ocupa el puesto 34, BBVA el 37 y Sabadell ha descendido hasta el 43. De hecho, han sido incluidos en una lista de 25 entidades que en el escenario adverso podrían ver su reparto de dividendos sometido al control del regulador.

Para definir el capital que se vería perjudicado si hubiera una crisis, los expertos del EBA han estimado un escenario económico adverso en el que el PIB de la Unión Europea caería un 2,2% con respecto a la estimación actual del BCE, que calculaba un avance acumulado del 7,1% hasta finales de 2020. Además, las estimaciones barajaban la posibilidad de que se registrara un aumento de la tasa de desempleo del 3,3% con respecto a la calculada inicialmente por el supervisor; una caída de la inflación del 1,9% frente a la previsión; y un descenso del 27,7% de los precios inmobiliarios.

En esta prueba de 2018, la EBA no ha incluido los cálculos de Bankia, al encontrarse en pleno proceso de fusión con Banco Mare Nostrum (BMN). En el anterior test de 2016, fue la entidad que mejores resultados obtenía tras la inyección pública de miles de millones. Tampoco se incluye a Popular al encontrarse ya integrado en el Santander.

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