Calviño advierte del «impacto» que tendrá en la economía el fin del apoyo del BCE

La ministra confía en la labor del nuevo gobernador del Banco de España, que quiere ganar peso en las decisiones que se tomen en Fráncfort

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha admitido por primera vez en público desde que asumió el cargo el complejo escenario en el que tendrá que moverse la economía cuando el Banco Central Europeo (BCE) inicie la liquidación de los apoyos monetarios que tiene en vigor desde 2014. «Se avecina una retirada de estímulos que tendrá un impacto importante en la evolución económica de la zona euro», afirmó ayer la ministra delante de todo el consejo del Banco de España, en la toma de posesión del nuevo gobernador, Pablo Hernández de Cos, en un acto al que acudieron los primeros ejecutivos de algunos bancos y buena parte de los agentes del sector financiero.

Calviño se mostró consciente de que decisiones como la subida de tipos de interés repercutirá en el bolsillo de las familias y empresas, sedadas hasta ahora con unas referencias que, en el caso del euríbor, se encuentra en negativo -la media de junio se sitúa en el -0,18%- desde hace casi dos años y medio. En cualquier caso, será una subida gradual y siempre que se aplique a partir del verano de 2019, tal y como ha apuntó el presidente del BCE, Mario Draghi, en la última reunión del consejo de gobierno de la institución con sede en Fráncfort (Alemania).

Con más dinero destinado al pago de intereses en hipotecas y créditos al consumo, habrá menos disponibilidad de gasto doméstico e inversión. Además, la liquidación progresiva de los programas de compra de deuda también impactará en las compañías beneficiadas e indirectamente en el coste del endeudamiento público, que en España representa casi el 100% del Producto Interior Bruto (PIB).

La responsable económica del Ejecutivo liderado por Pedro Sánchez se mostró segura de que Pablo Hernández de Cos «será capaz de cumplir con acierto» en su nueva tarea, a pesar de que no ha sido este Gobierno, sino el anterior, el que designó de forma inesperada al ya antiguo director de Economía y Estadística del supervisor para este cargo.

El nuevo gobernador del Banco de España también asume el papel que debe jugar esta institución, con un sillón en el BCE, de cara a las medidas que tomará para ir retirando su política acomodaticia, que tanto ha ayudado a salir de la crisis a países como España. Ahora, con la supresión progresiva de esas acciones a la vista, Hernández de Cos muestra un «propósito fundamental», según indicó ayer: «reforzar nuestro peso y capacidad de influencia» en esa toma de decisiones. Hernández de Cos no cree que el Banco de España tenga un papel cada vez menos protagonista en esos órganos de decisión, a pesar de que las funciones de supervisión financiera de buena parte de la banca española ya se realizan desde la sede del BCE.

Otro de los «retos» que se marca el gobernador pasa por «contribuir a la estabilidad financiera y macroeconómica» mediante la identificación «a tiempo» de «los riesgos y vulnerabilidades» para poder «mitigarlos o contribuir de manera decisiva a que se actúe» en su momento. Hernández de Cos quiere que, después de varios años en los que la reputación del sector financiero «ha sufrido un enorme desgaste», poder ahora «gozar de la confianza de la sociedad».

Actuar con independencia

En el acto de toma de posesión, el gobernador tuvo palabras de agradecimiento para el exministro de Economía, Román Escolano, quien le designó para el cargo, así como para su antecesor, Luis María Linde; el exsubgobernador, Fernando Restoy; o el actual subgobernador, Javier Alonso. En principio, el mandato del 'número dos' del Banco de España culminaría en el año 2023. Por ahora, no hay premura dentro de la institución para nombrar a un nuevo subgobernador. Una decisión que siempre había sido consensuada entre los dos principales partidos políticos.

Consciente de que su elección se produjo tras la ruptura de las negociaciones entre PP y PSOE para renovar la cúpula del supervisor, por la moción de censura contra Mariano Rajoy, y de que fue el anterior Ejecutivo el que decidió unilateralmente la designación horas antes de la moción de censura de Pedro Sánchez, el nuevo gobernador del Banco de España quiso enfatizar ayer su «independencia» como uno de los pilares de su mandato que serán una «condición necesaria para alcanzar sus objetivos. En este sentido, Luis María Linde le recordó en ese acto que «preservar esa independencia es hacerlo con los intereses generales» de las funciones que lleva a cabo el Banco de España.

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