BBVA tacha de «inédita» una posible retroactividad del impuesto hipotecario

Su consejero delegado anticipa que el banco, cuyo beneficio crece el 25% hasta septiembre, esperará a lo que haga la competencia con los tipos

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

El consejero delegado del BBVA, Carlos Torres Vila, ha definido la postura que mantiene toda la banca con respecto a la posibilidad de que, además de pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) a partir de ahora, esa medida implique abonar a los clientes lo que tributaron a las Haciendas autonómicas por sus hipotecas en los últimos años. «Lo que no se puede hacer es penalizar a quien ha cumplido la ley durante tantos años, porque en eso consiste la seguridad jurídica», explicó ayer durante la presentación de resultados del grupo.

Por eso Torres no contempla la posibilidad de que el Tribunal Supremo establezca el próximo lunes la retroactividad en el abono de ese tributo y que, por tanto, sea la banca la que asuma ese coste «a pasado». Para Torres, «sería una situación inédita». La entidad, que acatará la resolución final que realice el alto tribunal sobre quién debe abonar el tributo registral, considera que ha actuado según determinaba el reglamento del impuesto de las hipotecas. Si la norma cambia ahora y se establece que el sujeto pasivo del AJD es el banco «aplicaremos esa nueva norma, pero en las hipotecas que se vayan firmando».

Desde que se conoció la sentencia del Supremo, con efectos desde el 16 de octubre, BBVA está abonando ese tributo en las operaciones que materializa. La entidad considera que la exigencia del pago del AJD «viene determinada por la regulación fiscal vigente durante muchos años» y no porque el banco «lo haya determinado en la contratación de la escritura hipotecaria», según Torres.

Demandas y repercusiones

Ante una posible avalancha de demandas, que incluso puedan llegar a los tribunales europeos, el consejero delegado afirmó que «todo el mundo tiene derecho a ello», aunque matizó que el caso del AJD es «muy distinto a otros», como el de las cláusulas suelo.

Lo que también confirmó el ejecutivo del banco, al igual que sus colegas durante la presentación de resultados trimestrales que el sector está realizando estos días, es que se están retrasando operaciones de firma ante el notario. «Es lógico que algunos clientes estén esperando hasta el día 5», indicó Torres. Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Banca , José María Roldán, reconoció que hay «cierta ralentización», pero «no paralización» de operaciones.

En cuanto a las repercusiones que tendrá el criterio del Supremo en la política de precios de la banca, Carlos Torres prefiere no pronunciarse ante lo inaudito de la situación: «Tendremos que esperar a ver qué ocurre con las decisiones que toman los jueces y ver qué efecto tiene en la dinámica competitivas de la banca».

Por otra parte, Torres, que asumirá el cargo de presidente del grupo bancario el 1 de enero, se mostró muy satisfecho con los resultados del BBVA entre enero y septiembre, periodo en el que ha generado un beneficio de 4.323 millones, lo que supone el 25,3% más que en el mismo periodo de 2017.