La banca prorroga su estado de incertidumbre

Sus títulos se recuperan levemente, aunque se juegan hasta 16.000 millones si tuvieran que asumir la retroactividad total del AJD

J. M. CAMARERO

madrid. Las acciones de las entidades financieras contuvieron ayer la respiración en una jornada bursátil durante la cual el Tribunal Supremo no aclaró a quién corresponderá pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) en la firma de las hipotecas. Los títulos de todos los bancos repuntaron al cierre de la sesión después de casi dos semanas en las que han sufrido los envites de los inversores con una pérdida de 8.000 millones de euros en su capitalización bursátil.

A la espera del alto tribunal, el mercado sigue confiando en que el sector no tenga que abonar dinero del pasado. Y así lo reflejaron las cotizaciones de todas las entidades, excepto el Santander, que perdió un 0,6%. Bankia se apuntó un 1,8%, CaixaBank un 0,8%, BBVA un 0,8%, Sabadell un 0,5% y Bankinter un 0,3%. Los bancos del Ibex-35 impulsaron al selectivo, que ganó un 0,2% hasta situarse en los 9.002 puntos. En el Mercado Continuo, Liberbank se apuntó un 0,3% y Unicaja más de un 1,1%.

Los ejecutivos de los principales bancos españoles cuentan con la posibilidad de que el Pleno de la Sala Tercera establezca que el sujeto pasivo del AJD sean las entidades. Pero solo a partir de ahora. Si la resolución del Supremo se quedara ahí, el sector tendría que asumir un coste aproximado de unos 640 millones de euros al año. En este contexto, parte de la banca se ha mostrado dispuesta a reflejar ese incremento del coste en los precios hipotecarios, aunque la mayoría han anticipado que esperarán a ver qué haga la competencia.

Si el Supremo establece la retroactividad limitada a los cuatro años de prescripción fiscal serán las comunidades las que tendrían que devolver el dinero pagado a los hipotecados desde octubre de 2014. A medida que transcurren las jornada, unos 900 hipotecados están perdiendo cada día el derecho a reclamar esas cantidades si se estableciera esa posibilidad, siempre que no lo hubieran hecho desde que se conoció el fallo del Supremo a mediados de octubre. La Administración sería la que podría reclamar ese dinero al banco, aunque éste es un aspecto que tampoco está claro. Si así ocurriera, el impacto alcanzaría los 2.300 millones. Y si se estableciera una retroactividad total para los seis millones de hipotecas en vigor, el coste alcanzaría los 16.000 millones, según Moody's.

En este contexto, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, instó a 12 bancos de la eurozona, entre ellos BBVA y Sabadell, a reforzar su capital tras los test de estrés del pasado viernes.

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