Aviso del supervisor ante el impuesto para las pensiones: créditos caros y más comisiones

Sede del Banco de España en Madrid./R. C.
Sede del Banco de España en Madrid. / R. C.

El subgobernador del Banco de España recuerda que una tasa para sostener todo el sistema «no es factible» y advierte de que una entidad que no gana dinero «es un problema»

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROSantander

El Banco de España ha confirmado parte de las impresiones mostradas por los banqueros en las últimas semanas al hilo del posible impuesto a la banca que quiere imponer el Gobierno para financiar el problema de las pensiones y poder revalorizarlas junto al IPC. El subgobernador, Javier Alonso, ha señalado que ese gravamen «probablemente acabaría incrementando el coste de los créditos, bajando la remuneración de los depósitos y subiendo las comisiones» que aplica todo el sector en su operativa diaria.

Alonso interpreta que serían los clientes los primeros afectados por el impacto de esa medida, que aún está por definir. Porque, si la competencia entre las entidades impidiera la posibilidad de cambiar las condiciones de sus productos para adaptarse al gravamen, las consecuencias repercutirían en el propio sector: «la rentabilidad de la banca sería menor», ha apuntado el subgobernador. Además, ha señalado que «un banco que no gan adinero es un problema, y si no lo hace de forma recurrente no es viable, no queremos volver a tener esos problemas» en el campo bancario español.

La advertencia de Javier Alonso coincide con la expresada esta misma semana por el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, así como por el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, sobre los efectos que tendría para los usuarios o para los propios bancos la imposición del gravamen financiero para reforzar los ingresos públicos con los que poder pagar las pensiones. Sin embargo, el subgobernador considera que «no es aconseable realizar aproximaciones parciales para un problema que requiere una visión de conjunto», en referencia al futuro de la Seguridad Social. «No parece factible solucionar un asunto de esa magnitud con una sola figura impositiva sobre la que, además, no se tiene experiencia», ha recordado, instando a «evitar distorsiones» en el mercado con este tipo de medidas.

El subgobernador ha mostrado su satisfacción por la elección de Pablo Hernández de Cos como gobernador del Banco de España por su «enorme prestigio» tanto en el ámbito nacional como en el extranjero. «Es el mejor candidato que podrían haber elegido en estos momentos», ha apuntado. Con respecto a su futuro, que ahora depende de la elección que realice Hernández de Cos sobre su 'número dos', Javier Alonso ha afirmado que se irá del supervisor «cuando sea lo mejor para el Banco de España, que no sé cuando será».

Escándalos de Popular y Bankia

Javier Alonso ha querido defender la actuación de los supervisores, tanto en lo relativo al Banco de España como a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ante casos como el de la polémica salida a Bolsa de Bankia o la liquidación del Banco Popular. «Los supervisores hacen la mayor parte del trabajo bien, pero eso no se ve, y solo se ve cuando algo sale mal», ha explicado. «Ahora me preocupa más el futuro, analizar lo que tenemos que seguir haciendo para evitar casos como el del Popular», ha afirmado.

En este sentido, el presidente de la CNMV, Sebastián Albella, ha reconocido que el 'caso Bankia', en el que el supervisor se ha visto salpicado por aprobar en folleto de la salida a Bolsa de la entidad en 2011, afecta a la imagen pública de los supervisores. «No cabe duda de que son asuntos de enorme repercusión pública que afectan a la imagen que tenemos los supervisores», ha lamentado Albella, quien ha destacado que la labor de la CNMV, que es «difícil y compleja», ha sido «extraordinaria» desde su fundación en 1988.

La CNMV ha detectado irregularidades en las cuentas del Banco Popular de 2016, y así lo ha hecho constar en un informe remitido a la Audiencia Nacional donde se investiga este caso, tal y como ha indicado Albella, quien no ha querido pronunciarse más allá de la reveleración de este análisis en los medios. Albella ha explicado que entre las funciones del supervisor bursátil está analizar la información de las empresas cotizadas. Pero a la vez ha recordado que a la CNMV no le corresponde llevar a cabo labores de auditores de cuentas o de las propias entidades, aunque «cuando considera que hay irregularidades o defectos, procede» y las infracciones en materia financiera pueden llegar a ser muy graves.

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