La Rioja, la tierra de los mil veranos

La Rioja seduce como una experiencia diferente en la que el enoturismo se da la mano con la aventura, el arte, la naturaleza y la aventura

PABLO GARCÍA MANCHA

logroño. La Rioja se viste de mil colores para llenar el verano de un verdadero universo de actividades de todo tipo. La Rioja como una experiencia diferente en la que se dan la mano el enoturismo con la aventura y la cultura con la naturaleza o la historia más desconocida: «Nuestra idea es promocionar La Rioja como un destino que dote al visitante de sensaciones de vivir algo especial, que sea el viaje a nuestra tierra una experiencia reconfortante, con muchos matices enirquecedores», explica Eduardo Rodríguez Osés, director general de Turismo del Gobierno de La Rioja, que a través de La Rioja Turismo, ha editado un catálogo (con una tirada de 6.000 ejemplares) en el que se recoge y ordenan todas las iniciativas -la mayoría de ellas surgidas de la iniciativa privada- que hacen de nuestra tierra un lugar para disfrutar de un verano diferente y repleto de alternativas de ocio.

Perfil del visitante

De hecho, esta multiplicidad de iniciativas responden fielmente a lo heterogéneo de los visitantes, un perfil en el que como explica Rodríguez Osés, el 28 por ciento viene de fuera de España: «El Camino de Santiago marca mucho, pero no se puede olvidar que se viene a La Rioja a buscar paisaje, arquitectura, vino, gastronomía. Hay mucha diversidad, tanta como lo que supone la diferencia de la oferta entre los que van al Barranco Perdido o los que buscan una experiencia de dormir en una bodega o hacer rutas en la naturaleza. Todo cabe en La Rioja durante el verano».

En el folleto recién editado estas actividades se ordenan por tres grandes sectores de ocio veraniego: 'Enoturismo y gastronomía', 'Cultura y tradiciones' y 'Naturaleza y aventura'. «Hace unos años la media de pernoctaciones era de 1,5 noches; ahora estamos casi en dos noches. Eso supone que esta comenzando a cambiar la idea de que La Rioja era un destino perfecto para una escapada, que lo sigue siendo; pero al crecer la oferta y hacerla tan variada y de tan buena calidad, la filosofía del viajero comienza a cambiar y se plantea algo más que una mera huida de la gran ciudad, piensa en una estancia más larga porque encuentra la posibilidad de ver y hacer más cosas. Este cambio es fundamental y es el que perseguimos junto a un sector que cada día está más concienciado en ofrecer más posibilidades. Tenemos muchos valores y creo que los estamos convirtiendo en recursos turísticos, generando empleo y riqueza para la región», sostiene Rodríguez Osés. Y la publicación editada por La Rioja Turismo es un fiel reflejo de la multiculturalidad de opciones. El viñedo aparece en grandes dosis: desde conocer las labores de la vendimia a recorrer la Ruta Jacobea entre renques. La gastronomía también se puede disfrutar en el interior de las propias bodegas o hacer rutas de aventura entre los majuelos, o asistir a un atardecer y disfrutarlo con una copa de vino en la mano. Sin olvidar las rutas en globo o almorzar huevos con pimientos con un vino tradicional de maceración carbónica. Se trata de dejar jugar a la imaginación mientras se disfruta del envero o se siente los placeres de la vinoterapia. Vino y catas, vendimias para niños, exposiciones, catas teatralizadas o cursos de cata para conocer en profundidad a qué saben los taninos.

Las opciones de cultura también son prolijas y variadas, desde la Fiesta de la Siega y la Molienda de Ocón al festival de Jazz de Munilla. Hay cursos de fotos en San Román de Cameros, visitas guiadas por el casco histórico de Logroño, actividades nocturnas en el Museo Würth, donde se pondrá en marcha un laboratorio de experiencias artísticas para niños de 5 a 12 años. Y para los más aventureros, las actividades de naturaleza: parapente biplaza, 'tanden paragliders' a un divertido y futurista 'segway tour' por el parque del Ebro. O recorrer la Sierra de la Demanda en 4x4. Hay barranquismo en el Cañón del Leza, 'rafting' en el Iregua o un relajado paseo en bici por los Sotos del Ebro. No se puede olvidar la ventana a las estrellas del destino 'Starlight' en la Reserva de la Biosfera. La Rioja tiene mil colores y mil y una opciones distintas para disfrutarla como una verdadera experiencia en verano y también el resto del año.