La Abogacía del Estado recomienda anular el proceso de subasta del aeropuerto de Ciudad Real

Vista general del aeropuerto de Ciudad Real./
Vista general del aeropuerto de Ciudad Real.

Coincide con el juez que lleva el caso en que el aeropuerto no puede venderse por partes

J.V. MUÑOZ-LACUNAtoledo

La venta del aeropuerto de Ciudad Real ejemplo de obra faraónica en plena burbuja económica- se complica. Un informe de la Abogacía del Estado avala la decisión del juez que instruye el caso, Carmelo Ordóñez, de suspender el proceso de venta hasta determinar si la infraestructura puede subastarse por partes, como quieren los administradores concursales.

La Abogacía del Estado aconseja a este juez que decrete nulas las actuaciones llevadas a cabo hasta ahora, incluida la subasta realizada en julio de 2015 en la que el grupo chino Tzaneen International se hizo con el aeropuerto por sólo 10.000 euros. Según este informe, los administradores concursales se excedieron al cambiar el plan de liquidación de las instalaciones con el fin de subastar la explotación aeronáutica por un lado y los terrenos de uso industrial por otro.

Además, el nuevo plan de liquidación establecía que el aeropuerto no se encontraba en una única finca registral pues incluía terrenos de los términos municipales de Ciudad Real, Ballesteros y Villar del Pozo. Por todo ello, la Abogacía del Estado considera que los participantes en la subasta se encontrarían en situación de indefensión pues pujarían por un bien indeterminado que resultaría complicado inscribir en el Registro de la Propiedad.

Aeropuerto fantasma

Se trata de un nuevo revés para los administradores concursales de este aeropuerto que se concibió en los años 90 del siglo pasado para descongestionar el de Madrid y que dejó de funcionar en 2012, cuatro años después de su inauguración, después de haberse invertido en torno a mil millones de euros. Hasta la fecha, ocho empresas han presentado ofertas para adquirir el aeródromo manchego siendo la del Grupo Orden 12 S.L., de Murcia, la que los administradores concursales consideran más óptima.

Quien finalmente adquiera este aeropuerto se hará con unos terrenos de 1.234 hectáreas que albergan una pista de cuatro kilómetros de longitud y unas instalaciones aptas para vuelos nacionales e internacionales además de un helipuerto y una zona industrial.