Las eléctricas auguran una subida de la luz para cumplir con las emisiones de la UE

La patronal sostiene que para que el sistema tenga más renovables y un suministro estable habrá que asumir costes en el recibo o vía presupuestos

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

Las compañías energéticas advierten que si España quiere cumplir con la directiva europea sobre emisiones -que se contamine menos al encender el interruptor o contar con las energías renovables como principal fuente de generación-, habrá que pagar más dinero por la luz. Aunque esas mismas empresas aconsejan que sea el Estado el que asuma parte de los gastos que conllevará cumplir con las normas comunitarias de eficiencia energética a medio plazo. Así lo apuntó ayer el presidente de la patronal eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, al afirmar que el sistema deberá «asumir costes adicionales» para fomentar las energías verdes y asegurarse la seguridad de la red.

El responsable de la organización que aglutina a las firmas del sector aclaró que debería ser la Administración, vía Presupuestos, la que asumiera «los gastos que no son estrictamente eléctricos, sino que sirven para conseguir un objetivo» de país. Pasa así la pelota al tejado del Estado, que es el que deberá rendir cuentas ante las autoridades europeas sobre el grado de cumplimiento de los objetivos de eficiencia en 2030.

En 15 años, España podría cumplir con dos de los objetivos marcados por la UE: que un 27% de la cuota de energía provenga de renovables; y que se reduzca en un 43% las emisiones de dióxido de carbono con respecto a las de 2005. Es la estimación que ha realizado la firma The Boston Consulting Group en su informe sobre el cumplimiento de las normas de energía y clima de la UE. «Será posible alcanzar estos hitos pero va a suponer unos costes adicionales para el sector eléctrico», anticipó Ramón Baeza, responsable de la consultora.

Esos gastos adicionales son los que, en principio, podrían ir a parar a la parte fija de la actual factura de la luz. La consultora calcula que en 2030 será posible que «más del 50% de la generación eléctrica que se consuma proceda de las renovables», según Baeza. Hasta el año pasado, la media se encontraba en el 29% del total. Pero, al mismo tiempo, estima que para llegar a ese porcentaje habrá que construir 30 gigavatios (Gw) nuevos en renovables: 22 Gw de eólicas y cinco de fotovoltaicas, fundamentalmente. «Es decir, será necesaria una prima extra», según Baeza. Este experto se encargó de aclarar que «para no encarecer la factura, harían falta nuevas fuentes de financiación». Es decir, vía impuestos tributarios. Porque la inversión en nuevas instalaciones renovables «no cubriría», según el estudio, el coste total de producción que conllevan estas infraestructuras con lo que obtienen en el mercado diario de electricidad ('pool').

Los nuevos proyectos en renovables no serían los únicos que incrementarían el coste de la energía en España, independientemente de que se aplique sobre la factura o fuera de ella. El estudio de Boston Consulting también resalta que serán necesarios otros ocho gigavatios (8.000 megavatios) para que el sistema funcione sin interrupciones a través de los pagos por capacidad. Es decir, el sistema debe contar con instalaciones en vigor que, aunque no se utilicen de forma continua, deben estar disponibles en el caso de que la generación del resto de fuentes -fundamentalmente, renovables- no cubra la demanda necesaria, sobre todo en picos de invierno o verano. Es lo que se denomina como 'hueco térmico' en el argot energético. «Necesitamos que existan unos pagos por capacidad, para que estas fuentes entren al sistema cuando sean necesarias en cualquier momento», indicó Montes.

Las estimaciones de la consultora anticipan que con un crecimiento de las renovables superior al 88%, ese 'hueco térmico' sólo cubriría 1.500 horas anuales (unas cuatro cada día) en el año 2030, frente a las más de 4.000 horas (unas 10 al día) en las que ahora se dispone de esta posibilidad de conexión para garantizar el suministro.

A las previsiones de Unesa se han unido también las peticiones de la Fundación Renovables para lograr no ya que España cumpla con los requisitos de emisiones de la UE, sino que alcance el 100% de electricidad 'verde' en el año 2050. Entre las más de 300 medidas a implantar para conseguir este objetivo, la organización propone un nuevo tipo de factura energética, con tres pilares, en vez de los dos actuales: los gastos por potencia, los de consumo de energía y, además, un coste adicional por conexión. «Así se aclararía qué es lo que pagan los consumidores, para que no asuman más costes que las grandes industrias», sostuvo Domingo Jiménez, presidente de la organización. La fundación opta por «medidas de carácter fiscal contra las actividades energéticas no renovables» y derivar esos ingresos a las centrales más limpias.