VOLEIBOL

Victoria contra el juego táctico

Costa y Gritzbach bloquean un remate de Pérez ante la atenta mirada de Portero y Llabrés. :: /Antonio Díaz Uriel
Costa y Gritzbach bloquean un remate de Pérez ante la atenta mirada de Portero y Llabrés. :: / Antonio Díaz Uriel

El Minis de Arluy Logroño doblega al Madrid Chamberí en un partido rocoso e inteligente del rival

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

El encuentro disputado ayer en Lobete por el Minis de Arluy Logroño y el Madrid Chamberí fue una clase magistral de voleibol. Lo que podría parecer un partido fácil para el líder se convirtió en una travesía rocosa ante un rival que desplegó todas sus armas, toda su táctica, gracias a su hábil entrenador, Manuel Berdegué.

El técnico madrileño, primero, reclamó y logró que los árbitros rectificaran un error de rotación que hubiera supuesto el 11-8, después de haberse adelantado su equipo con un 4-6. Además, Berdegué propició que sus centrales golpearan el balón al filo de la red, extrayendo así oro de la diferencia de altura con respecto a sus contrincantes, y empleó hasta cuatro jugadoras en recepción, sumando a esta labor a sus diferentes opuestas, aunque esta maniobra despistó a los árbitros a la hora de controlar las rotaciones y eso motivó que el juego se detuviera momentáneamente en algunos puntos para repasar las posiciones y alineaciones. No obstante, el entrenador local, Juan Diego García, también aportó sus ideas, moviendo a todo el banquillo, igual que el Madrid, y probando a Sánchez, Pejkovic y Savard como opuestas.

Si en el primer set fue importante el trabajo de Rangel en la red, rebañando los balones que disparaba sin control la defensa madrileña para convertirlos en penaltis, también cabe destacar la labor del resto de jugadoras menos habituales en el equipo titular del Minis de Arluy, que rindieron a gran nivel. Es el caso de la colocadora Costa, que realizó un buen y completo partido. Y también Sánchez y, sobre todo Portero, quien entró en el 15-10 en lugar de Savard y ya no abandonó la cancha, hasta convertirse en la máxima anotadora del encuentro, con 15 puntos, al margen de su notable rendimiento en recepción.

Qué más quiere un entrenador que tener una plantilla en la que las teóricas o habituales suplentes no sólo continúen el buen juego de su equipo en pista sino que, incluso, lo puedan llegar a mejorar. Ese es el plantel de García. Berdegué pidió sorprendentemente su segundo tiempo muerto, tras el primero en el 11-8, en el 24-15. En el segundo set las madrileñas se adelantaron con un 5-8 con los remates de Pérez y el buen juego de su primera línea, propiciado por la colocadora Thon. Pero Portero, acompañada en la anotación de Gritzbach y Helia, condujo al Minis de Arluy hasta el 25-20. Suyo fue el tanto final. A pesar del inicial 0-1, nada pudo hacer ya el Madrid en el tercer set, sufriendo un parcial de 6-0 a continuación y perdiendo por un 25-13 final.