VOLEIBOL

Las 'inmortales' son 'mortales'

Juan Diego García da indicaciones a las jugadoras del Minis de Arluy en Lobete. :: JUSTO RODRÍGUEZ/
Juan Diego García da indicaciones a las jugadoras del Minis de Arluy en Lobete. :: JUSTO RODRÍGUEZ

El Minis de Arluy sufre su primera derrota de la Liga Iberdrola ante 7 Palmas

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Hace dos temporadas sucedió lo que casi nadie esperaba: tras tres tripletes consecutivos, el equipo riojano perdió la Supercopa y la Copa de la Reina. La pasada campaña, después de acumular casi un centenar de partidos invictos en liga regular, el Minis de Arluy Logroño cayó derrotado ante el Arona Tenerife en Islas Canarias y, después, también rompió su imbatibilidad en casa, en Lobete, ante el Fachadas Dimurol Libby's, contratiempos que no impidieron a las logroñesas, a pesar de todo, incluso del cambio de entrenador a mitad de temporada, lograr el cuarto triplete.

Este curso todo parecía marchar con el mismo rumbo, con la hegemonía brutal del equipo logroñés, que acumulaba trece partidos consecutivos invicto, el de la Supercopa y doce de liga, habiendo cedido sólo tres sets. Hasta que el pasado sábado el 7 Palmas le doblegó por 3-1 (26-24, 25-18, 21-25 y 25-23), de nuevo, en Islas Canarias. Otra vez un equipo canario es la sombra del club riojano. «La derrota es algo que resalta lo importante que es ganar, el trabajo que hemos hecho anteriormente, con trece partidos oficiales invictos, por lo que nos da más fuerza para seguir trabajando», advierte el entrenador del Minis de Arluy, Juan Diego García.

Hay dos factores a los que, quizá, se puede achacar, al menos, cierto porcentaje de la justificación de la derrota. Uno son las bajas, ya que el equipo acudió a Las Palmas de Gran Canaria sin la líbero Patricia Llabrés y con la receptora Vicky Savard en duda, aunque finalmente acabó jugando, con molestias físicas. Y aunque lo cierto es que las sustitutas, Alba Sánchez y Portero, respectivamente, ya cumplieron perfectamente con su papel en la anterior jornada, frente al Cajasol Juvasa, toda distorsión, por leve que sea, puede producir cambios, sean para bien o para mal. «Las bajas no tienen por qué influir porque la plantilla está compensada y todas las jugadoras, listas para salir a la cancha en cualquier momento», defiende el técnico.

Otro motivo puede ser la serie de partidos sin un objetivo inmediato antes de la Copa, a finales de febrero, y con la primera plaza prácticamente asegurada, ya que se mantiene una ventaja de 6 puntos sobre el segundo clasificado. «Tenemos un objetivo principal, la Copa, y otros intermedios, los partidos de cada jornada. No queremos perder ni relajarnos, aunque esto pueda ocurrir», señala García. Y, en cualquier caso, el entrenador entiende cada derrota como «una oportunidad para aprender», además de reconocer que «hace más atractiva la competición».