El imparable auge del voleibol

El imparable auge del voleibol

Las 1.294 licencias de este deporte, de las que el 96% son femeninas, suponen el doble que hace tres temporadas

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

El voleibol se ha convertido en una de las disciplinas atléticas más demandadas en La Rioja. A tanto ha llegado la evolución que desde el Club Voleibol Logroño y desde el Haro Rioja Voley se coincide en que no se ha podido crecer al ritmo de la demanda por falta de técnicos titulados. La estadística señala que en el pasado 2018, 1.294 riojanos contaban con una licencia de voleibol. La cifra supone el doble que hace tres temporadas y casi el triple que en el 2010. Además, se da la circunstancia de que la práctica es mayoritariamente femenina (1.243 federadas, el 96% del total). De esta manera, el voley se convierte en la segunda opción deportiva de las riojanas, solo por detrás del baloncesto, que cuenta con 2.356 licencias, algo que, por error, no se señaló en la información del miércoles titulada 'Uno de cada cuatro federados es mujer'.

El incremento, que supone 705 nuevas licencias en la Federación Riojana durante la última década, responde a varias cuestiones. La primera, la explica Ángel Imas, presidente de la entidad: «Es una eclosión en toda España, un 'boom' que se ha producido en los últimos cinco años». Ya en el ámbito regional, destaca la presencia de los dos clubes de Liga Iberdrola, el Club Voleibol Logroño y el Haro Rioja Voley. «Su presencia es un espejo para las niñas y también están trabajando bien con la cantera», destaca Imas.

Para el presidente del Logroño, Carlos Arratia, esos dos equipos «son un atractivo» sobre todo cuando se cuida la base. «Desde que nos trasladamos de Murillo a Logroño, hemos multiplicado la presencia del equipo, visitando colegios, realizando actividades con profesores de gimnasia...», recalca Arratia, haciendo hincapié en los más de 160 canteranos «desde prebenjamines hasta juveniles».

«Se trata de una eclosión en toda España, de un 'boom' de los últimos cinco años» Ángel Imas | Federación Riojana

En Haro, el responsable de cantera, José Luis Castilla, también ha crecido la cantera, que llega desde los más pequeños hasta Segunda División. «Superamos ligeramente las 100 licencias, unas 30 más que hace un par de años. En Haro el voley se practica bastante, aunque está la competencia del baloncesto y de la danza», analiza. «Además del espejo que supone el primer equipo, se trabaja para sacar a más niños y el nivel ha crecido», incide.

Aunque los dos clubes de élite suponen la punta de lanza, la cantera sigue teniendo un protagonista desde hace cuatro décadas: el Voleibol D'Elhuyar. «Nuestra línea de trabajo es la base y este año se ha culminado la celebración de los 40 años disputando la fase de ascenso a Primera, el Campeonato de España Infantil, el Cadete y se quedó campeón de la Copa de España Cadete, nivel 4, en Valladolid», indica Esther Basurto, presidenta de un club con más de 200 chavales.

El objetivo es mantener la línea ascendente y tratar de fomentar el voleibol masculino. «Seguimos peleando con eventos en la calle, campañas en colegios... pero es complicado», recalca Imas, quien se reconoce temeroso de un factor externo: el auge del fútbol femenino. «Me da un poco de envidia por su fuerza, pero no lo considero competencia. Todo lo que haga que el deporte femenino crezca será siempre positivo», concluye Arratia.