VOLEIBOL

La cantera del voleibol sigue viva

Cata Delor efectúa un saque observada por sus compañeras. :: /J.J.ORÍO
Cata Delor efectúa un saque observada por sus compañeras. :: / J.J.ORÍO

El Minis de Arluy y el OSACC Haro contaron con jugadoras riojanas en el último derbi disputado el sábado

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

El pasado sábado se disputó en Lobete un nuevo derbi riojano de voleibol femenino. Después de cinco años, los dos equipos riojanos volvían a enfrentarse en las primeras plazas de la Superliga, el Minis de Arluy Logroño como líder invicto y el OSACC Haro Rioja Voley como segundo clasificado, plaza que perdió tras la derrota por 3-0.

Al margen del resultado, sobre la cancha se pudo ver algo aún más positivo para el voleibol riojano, y es que hacía cinco años que los dos equipos no se enfrentaban con jugadoras canteranas convocadas. Y a los dos lados de la cancha las riojanas tuvieron oportunidad de juego. Primero, Alberto Avellaneda, entrenador visitante, dio entrada a Ángela Sáez, cadete que debutó con el OSACC Haro Rioja Voley y participó en los tres sets. Después, en un bonito gesto, el técnico local, Juan Diego García, permitió la entrada en pista de la juvenil Cata Delor durante el último parcial.

Lo cierto es que el Haro siempre acostumbra a redondear sus plantillas con jugadoras canteranas y son muchas las jugadoras que han debutado en Superliga como azules, aunque sólo Alejandra Traspaderne se consolidó una temporada en el primer equipo. Cabe destacar que las jugadoras de la cantera de la pasada campaña Carla Prieto y Vega Lope ahora forman parte del Centro de Tecnificación Deportiva de Soria, la escuela de formación de la Federación Española de Voleibol, de la que han salido buena parte de las jugadoras nacionales de la Liga Iberdrola. Y este año ya han debutado como azules Ana Pérez, Patricia Martínez y Ángela Sáez, pero otras como Martina y Ariadna, todas del filial de Segunda División, se entrenan habitualmente con las profesionales de manera que podrían tener su oportunidad a lo largo del presente curso.

«El Haro es un club del pueblo y creo que debe estar representado», afirma Avellaneda

«El Haro es un club muy familiar, del pueblo, y creo que este debe estar representado, eso nos hace sentir empatía y nos ayuda que las jugadoras puedan salir, sacar y hacer un punto», explica Avellaneda. De hecho, en casa, en El Ferial, cuando una canterana sale a la pista la grada ruge animándola. La que más ha aportado con saques y defensas esta temporada es Pérez, y aunque Avellaneda admite que «es difícil» su consolidación en el primer equipo porque jugadoras como ella, tan jóvenes, «necesitan seguir formándose», lo que aportan es «positivo».

En cambio, en el Minis de Arluy Logroño la irrupción de una canterana en la Liga Iberdrola sí es noticia, a pesar de que el D'Elhúyar, con Lorena Ojeda y Elena Esteban como máximos exponentes, siempre ha sido el corazón del voleibol en la capital. Hace dos temporadas el club logroñés anunció la incorporación de Lucía Izquierdo y Carmen Laguna a la pretemporada, pero no llegaron a debutar. Cata Delor, este año, sí. La jugadora del filial, D'Elhúyar Setem Rioja, jugó hace dos jornadas y lo volvió hacer en el derbi. «Es una experiencia inolvidable», confesó Cata el día de su debut: «Poder estar, aunque sea calentando, está muy bien. Ojalá haya más ocasiones».