Un triunfo irreverente

Rayco García festeja su gol, el que abrió el marcador a los dos minutos. ::/Fernando Díaz
Rayco García festeja su gol, el que abrió el marcador a los dos minutos. :: / Fernando Díaz

La UD Logroñés repite triunfo en Urritxe tras una magnífica interpretación de su guión en el primer periodo y perderlo tras el descanso hasta desorientarse

JOSÉ MARTÍNEZ GLERA

amorebieta. La UD Logroñés sacó a relucir en Urritxe su carácter irreverente. Entró por las puertas del vetusto campo con el respeto que genera entre sus visitantes y la fuerza que otorga a su anfitrión, pero se marchó de él rindiéndolo a sus pies, pues ganó. Y no fue una casualidad, porque ya venció en su anterior viaje a Amorebieta. En aquel entonces por 1-3; ayer, por 1-2, pero estos tres puntos son los mismos que aquellos o incluso más valiosos. Rayco volvió a marcar, mientras que Marcos André se reencontró con el gol de nuevo. Ahora bien, la UDL sufrió para vencer. En el fondo es bueno. Debe saber que la victoria no es gratis.

1 AMOREBIETA UD LOGROÑÉS

2

Amorebieta:
Tena, Zarrabeitia (Micalo, m. 71), Simic, Arregui, Luengo, Seguin, Iturraspe (Bilbao, m. 81), Lozano (Orozco, m. 83), Álvaro, Soberón y Tascón
UD Logoñés:
Miguel, Iglesias, Caneda, Bobadilla, Iñaki, Andy, Salvador, Rayco, Rubén, Marcos André y Vitoria
Goles:
0-1, m. 2, Rayco engaña a Tena y marca desde el punto de penalti; 0-2, m. 40. Marcos André supera a Tena con un disparo raso y potente desde dentro del área; 1-2, m. 43. Iturraspe remate de cabeza a centro de Seguin.
Árbitro:
Pazueta Rodríguez. Colegio Cántabro. Amonstó a los locales Soberón y Álvaro; y los visitantes Bobadilla, Vitoria y Rrayco.
Incidencias:
Urritxe. Vigésimo novena jornada de Liga. Tarde soleada

Sergio Rodríguez deshojó la margarita y dio el lateral izquierdo a Iñaki en detrimento de Paredes. Apenas subió, pero tampoco Iglesias en su carril. Ambos se afanaron más en neutralizar a Zarrabeitia y Seguin, respectivamente, que en generar fútbol por sus respectivos laterales. Además, repitió con dos puntas, aunque escalonados. Vitoria es mejor jugando de espaldas; André es mejor en la explosividad.

A la UD Logroñés se le esbozó una enorme sonrisa cuando ninguno de los dos contendientes había mostrado nada. Luengo derribó inocentemente a Vitoria dentro del área. Penalti. Rayco no lo dudó. Cogió el balón e impuso galones. Se arrancó la espina que aún tenía clavada por haber mandado a las nubes el cuero en Las Gaunas, ante el Vitoria. El partido se ponía de cara, porque uno de los temores riojanos era que el adversario se adelantara.

Así, los blanquirrojos jugaron muchos micropartidos dentro del mismo encuentro. En la variedad estuvo su virtud. Por momentos tocaban para estirar al rival; pasaban a jugar en largo en busca de la espalda de una zaga tan poblada como dubitativa; paraban el compromiso y de repente lo aceleraban. Estaba la UD Logroñés jugando a lo que deseaba. Sabía qué tipo de fútbol buscaba y lo encontraba. Vitoria pudo marcar un minuto después del primer tanto e incluso Rayco, que aprovechó un error encadenado de Luengo y Tena para hacerse con el balón dentro del área, regatear al portero y disparar. Arregui sacó el balón bajo palos. Mejor no podía interpretar el guion el cuadro de Las Gaunas. Había aprendido de los errores cometidos en Tudela a pesar de las condiciones que impone las dimensiones de Urritxe, a las que se suma un césped demasiado alto para que no corra el cuero.

El Amorebieta también tenía claro su papel. Una vez superada la divisoria, balón al área. Sólo Tascón y Soberón, sus dos puntas, rompían esa idea básica. El primero pudo empatar el duelo, pero Miguel apareció. Poco después su experiencia le permitió atrapar el balón junto a su palo en una falta lanzada por Seguin. La UD Logroñés era contundente en ambas áreas, porque acto seguido Marcos André marcaba tras un robo de balón de Iglesias en presión alta, pase a Vitoria dentro del área, que se la dejó de cara al brasileño. Seco y abajo. Gol. Partido sentenciado. Nada más lejos de la realidad.

En la única superioridad por banda de Seguin su balón encontró la llegada de Iturraspe. Gol. Sorprendió a todos con su llegada, incluido a Miguel, al que se anticipó. Se repetía la historia de Tudela, pero con papeles cambiados porque no es lo mismo irse al descanso 0-2 que 1-2. Ahora bien, el desenlace fue el mismo.

Nadie dijo que fuera fácil. De la misma forma que la UDL interpretó el guion a la perfección en ese primer periodo, perdió la partitura en el segundo. Desafinó. El Amorebieta buscó el recurso del balón al aérea. Era el único. La UDL dudó más en despejar el cuero. Lo sacaba, pero regresaba al instante. No le duraba nada en su poder. El local crecía, aunque mostraba sus carencias. No se arrugaba ante la pelea, pero le faltaba claridad mental. Insistió e insistió hasta que Soberón cazó un centro de Seguin. San Miguel apareció con una mano prodigiosa antes de que Rayco tuviera el tercer gol en sus botas. También apareció Tena. Nadie pudo alterar de nuevo el marcador.