Conde de Godó

Thiem prolonga las dudas de Nadal

El austríaco derrota a Nadal en semifinales del Conde de Godó y hace saltar las alarmas del balear en la gira de tierra batida

ENRIC GARDINERMadrid

Las alarmas ya saltan en la tierra batida. Su rey, Rafael Nadal, ha caído por segundo torneo consecutivo en arcilla y no podrá defender el entorchado del Conde de Godó. Su peor arranque en polvo de ladrillo desde 2015 fue confirmado por un contundente Dominic Thiem que apeó al manacorense en dos sets (6-4 y 6-4) tras dos horas y cinco minutos de partido.

Una derrota que se une a la que Nadal sumó hace una semana contra el italiano Fabio Fognini en el Masters 1.000 de Montecarlo y que provoca que por primera vez desde 2015, Nadal llegue al Masters de Madrid, próxima parada en tierra, sin haber logrado ningún título.

Todo, porque el príncipe de la arcilla se rebeló y apuntó a un trono que siempre le ha esperado y que nunca ha conseguido reclamar.

Thiem, eterno sucesor de Nadal sobre polvo, consiguió una de sus mejores victorias sobre el balear con un nivel de agresividad inusitado y arrancándole la pista y la iniciativa. Ya le había vencido en tres ocasiones. Una por año, Buenos Aires 2016, Roma 2017 y Madrid 2018, pero siempre había cedido en plazas fetiche como Roland Garros, Montecarlo o Barcelona. Ante su público y en casa, Nadal profería un favoritismo que se esfumó en cuanto el centroeuropeo comenzó a evitar los ataques del español a su revés.

Cada bola liftada de Nadal, buscando herir el movimiento a una mano de Thiem, encontró un contraataque, un muro con cañones que dinamitaron el juego del balear.

Se sucedían los golpes ganadores, las dejadas y los manotazos. El austríaco repartía zarpazos y Nadal solo pudo defenderse para caer en un primer set por 6-4. Un resultado que era mucho más cercano de lo que el juego acentuaba.

El príncipe estaba dispuesto a destronar al rey en frente de su corte. Como ante Fognini, una reacción se esperaba, pero no era real. Un espejismo en forma del pasado que no se llegaría a concretar.

Nadal no había forzado ni una sola pelota de rotura en el primer parcial y, según se consumían juegos del segundo, las opciones de 'break' solo las tenía Thiem -dispuso de doce en todo el encuentro-. El austríaco estaba cómodo moviendo al de Manacor, pero mirando de reojo cualquier reacción posible. No se podía fiar de un Nadal que se puso 0-40 cuando Thiem servía para partido. Los nervios atenazaron al austríaco primero y le catapultaron después. Para salvar la remontada, evitó que Nadal le pasara en la red, lanzó una dejada genial y conectó un saque directo. Dos puntos más le entregaron el triunfo. Quizás no el más prestigioso ante Nadal, ya que le ha vencido dos veces en Masters 1.000, pero sí el que más daño hace por ser en casa. El príncipe destronó al rey, que tendrá aún opciones de volver al trono. Escaramuzas en Madrid y Roma como antesala de la gran batalla, Roland Garros, donde Thiem sucumbió tres veces ante Nadal.

La final de Barcelona enfrentará a Thiem y a Daniil Medvedev, quien derrotó a Kei Nishikori en la otra semifinal (6-4, 3-6 y 7-5). Ninguno de los dos sabe lo que es triunfar en el Real Club de Tenis Barcelona y buscará su primera corona sobre arcilla de la temporada.