Untoria sonríe tras cinco meses de angustia

Álvaro Untoria se toma un descanso apoyado en la pared. :: fernando díaz/
Álvaro Untoria se toma un descanso apoyado en la pared. :: fernando díaz

El riojano, ausente de los frontones desde el 13 de febrero, regresa a la competición con victoria, pero sobre todo con la sensación de haber superado su lesión

M. GLERA

Logroño. «Cuando le he pegado el primer pelotazo sabía que la mano estaba curada, que iba a responder», decía Álvaro Untoria al abandonar el Labrit de Pamplona. Era su particular prueba de fuego y más allá del marcador, que también dominó, quería que su mano derecha no le doliera. Así fue. Respondió y, aunque acabó un poco hinchada, el riojano volverá a Pamplona el jueves.

Ayer era día grande en Pamplona. San Fermín. Por la mañana, pelota; por la tarde, pelota. Para Untoria el festejo quedaba en segundo plano. Él miraba su mano derecha. Se colocó los tacos, «los mismos de siempre», decía porque no quería hacer probaturas. Saltó a la cancha y comenzó a calentar. Con prudencia. Habían pasado cinco meses, prácticamente, desde que su mano dijera basta en Tolosa. Casi 150 días preguntándose qué le ocurría y, sobre todo, si volvería a jugar, porque no encontraba explicación a esa inflamación entre los dedos índice y corazón.

Ayer obtuvo la respuesta. «Me he sentido muy bien, muy a gusto. La mano ha respondido. Sabía que estaba curada, pero hasta que no juegas un partido siempre hay miedo a lo que pueda pasar. Es lógico después de tanto tiempo que el miedo aparezca», admitía el zaguero de Nájera.

El zaguero de Nájera no oculta su miedo al primer pelotazo, si bien está convencido de que su mano está curada

Laso y Untoria ganaron por 16-22 a Víctor y Aretxabaleta. Un 0-4 favorable al najerino abrió el marcador. De hecho, la pareja azul dominó prácticamente siempre en el electrónico, con ventajas que se ubicaban entre los dos y cuatro tantos, hasta que se amplió a seis para cerrar el compromiso.

«Siempre es bueno ganar, pero hoy (por ayer) lo importante era irme del frontón con buenas sensaciones y así ha sido. No me ha dolido la mano, que era lo importante. La tengo un poco inflamada, pero es normal. Mi idea es repetir el jueves en el Labrit», comentaba el zaguero, que reconocía que al principio le costó soltarle al cuero. «La he llevado, pero luego he ido ganando en confianza y poco a poco me he soltado. Era la primera vez después de mucho tiempo y un partido no tiene nada que ver con un entrenamiento. Hay más tensión, el material es otro, el ritmo es diferente,... Estoy contento porque la mano ha aguantado», sentenciaba el najerino.

La primera tarde de feria acogía además el inicio del torneo de Parejas. Irribarria y Zabaleta se impusieron por 22-19 a Arteaga II y Albisu. Los vencedores gozaron de amplias rentas a lo largo del partido (hasta siete tanto en su ecuador, 14-7), pero se complicaron la vida en la recta final, cuando los perdedores se pusieron por delante, 17-19. Tras el empate (19-19), Irribarria y Zabaleta se fueron directos al cartón ganador.