Olaizola está, Elezkano llega

V. SOTO

LOGROÑO. Las diferencias entre Aimar Olaizola y Danel Elezkano son enormes. Casi tan grandes como las que se producirían entre el delantero de Goizueta y cualquier otro pelotari profesional. Porque el palmarés del pelotari más veterano resulta avasallador. Y también sus méritos. A pesar de sus 38 años, de haber superado infinidad de problemas físicos o de que sus rivales cada vez se lo ponen más difícil, Olaizola continúa siendo competitivo. Por ejemplo, en el último torneo de Parejas fue el pelotari mejor valorado.

Pero al becadero le falta algo. Y no es baladí. Es el sustento que le mantiene en lo más alto: ganar. Olaizola II no llega a una final de los torneos más importante desde hace 763 días. Más de dos años sin pelear por un título resulta demasiado tiempo para un campeón como él. Fue el 9 de abril del 2016 cuando llegó y se calzó su última chapela, la del Parejas, por la retirada de Juan Martínez de Irujo en el que sería su último partido. En el Cuatro y Medio, habría que remontarse hasta diciembre del 2014, mientras que en el Manomanista, la competición que ahora le compete, no ha podido llegar a una final desde el 2015.

Por el contrario, Danel Elezkano vive un momento óptimo en cuanto a confianza, juego y resultados. Hace poco más de un mes se colaba en su primera final como profesional, la de Parejas que perdería junto a Rezusta. Él lo consideraba ya un premio pero a los 24 años puede sumar otro al zurrón: una segunda pelea por el título, en esta ocasión el más prestigioso de la pelota profesional.

La suya ha sido una carrera que ha pasado de aparentemente empantanada a meteórica. El cambio de Asegarce a Aspe le ha dado confianza y le ha abierto un hueco entre la élite que está aprovechando. Hoy, en el Labrit (17.00 horas, ETB1) ambos se enfrentan por el mismo objetivo. Elezkano llega en tromba, tras eliminar a rivales como Arteaga, Artola y Bengoetxea (el vigente campeón sólo pudo hacerle 14 tantos), mientras que Olaizola se ha deshecho de Albisu y Rezusta, dos zagueros que apenas le han incordiado (7 y 8 tantos pudieron firmar en sus duelos).

Hoy todo cambia. Olaizola no se fía, especialmente del saque largo de su rival, que le da ventaja a la hora de buscar el remate rápido, mientras que Elezkano continúa en una nube de buen juego que le está llevando a lo más alto. Recursos contra ganas. Veteranía contra juventud. Hambre de títulos contra hambre de títulos, idéntica pero diferente. La final está a un solo paso en un festival para el que ya no hay entradas y que se abrirá con el Arretxe II-Etxhegoin ante Peña II-Iturriaga y se cerrará con el Arteaga II-Imaz frente a Laso-Larunbe.

 

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