HISTORIA CON NOMBRES PROPIOS

EDUARDO GÓMEZ - EL DECANATO

Ha sido una lástima el colofón que ha tenido la feria de pelota de San Mateo, probablemente la más asistida desde que se inauguró el Adarraga en 1964. Los llenos han sido continuos. La forzada suspensión de la final por lesión del genial Altuna III es un incidente que no empaña la historia del recinto, que se ha librado de frecuentes incidencias. El desfile de figuras por su cancha le ha aportado una aureola que se hace notar en la afluencia creciente de aficionados de cada feria septembrina. Desde la inauguración en 1964 con la presencia de Barberito, primera figura en aquellos años de rivalidad con Ogueta 'el Ciclón alavés'; la del zaguero Pepito Arriarán; la del imprevisible juego del 'zahorí' Elías Piérola; la del elegante voleísta francés Pampi Laduche, máximo candidato al mejor de una de aquellas ferias en las que barría Julián Retegui; la del recordado Vergarilla, admirable 'ganapartidos'; la del todopoderoso Julián Lajos, testigo mudo del juego de 'atxiki', modalidad técnica que lanzó al estrellato al oyonés Clemente Pérez Arroyo y que en esta edición ha vuelto a levantar polémica...

Entre nombres encumbrados, destacan pelotaris que se codeaban como rivales para completar llamativas carteleras, como el elegante Ladis Galarza, el sólido Josean Tolosa, el zaguero vizcaíno Gorostiza, cuyo apellido adoptó como nombre de guerra el entonces joven José Ángel Balanza que revolucionó el mundo de la pelota aficionada, hoy miembro del cuerpo técnico de Asegarce.

Y aun conscientes de que la lista queda incompleta, no podemos olvidar la aparición de Augusto Ibáñez 'Titín III', el gran artista de Tricio, que durante su trayectoria como profesional abarrotó los frontones y ganó ocho sanmateos. Es una gran satisfacción verle inmortalizado en la reproducción gráfica en el rebote del frontón Adarraga.