Desequilibrio en casi todos los aspectos

El Parejas con menos igualdad de los últimos años se trasmite también a partidos de marcador desequilibrado

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

A falta de cinco jornadas para el cierre de la liguilla de semifinales del Campeonato de Parejas, dos puntos dibujan la frontera entre la clasificación y la eliminación. Desde el 2012, con esta modalidad de torneo, se había producido una desigualdad tan evidente. Después de nueve jornadas, cuatro duplas (las formadas por Elezkano II-Rezusta, Olaizola-Albisu, Irribarria-Zabaleta y Artola-Mariezkurrena) están muy cerca de firmar su clasificación. Por su parte, el resto de competidores ven alejarse el tren del torneo y sólo esperan un milagro.

Pero es que también los marcadores están siendo desiguales. Por ejemplo, en esta última jornada, el Astelena vivió un decepcionante partido en el que Irribarria y Zabaleta, con material liviano y favorable a su golpe, dejaron en seis a Bengoetxea e Imaz. En Bilbao, Olaizola y Albisu borraron a Altuna y Martija, que pararon el contador en nueve. Dos ejemplos más de un desequilibrio que no está afectando a la afluencia de público a los frontones, una de las mejores de los últimos años, pero que sí se está notando en el nivel competitivo. Y es que la clasificación de al menos tres duplas podría estar sentenciada este fin de semana, en la décima de catorce jornadas.