Caída y auge de Irribarria

Irribarria se lamenta en el suelo durante un partido./Antonio Díaz Uriel
Irribarria se lamenta en el suelo durante un partido. / Antonio Díaz Uriel

El delantero zurdo de Arama olvida un horroroso 2018 y muestra su mejor versión en el Parejas

L.R.Logroño

Aunque la emoción continúa en el Parejas de Primera hasta la última jornada, en la que Altuna III-Martija y Elezkano-Rezusta pelearán por un puesto en la final, hay una conclusión que sobresale por encima del resto: el retorno de Irribarria. El zurdo de Arama irrumpió en la pelota profesional en el 2015 y fue en el 2016 cuando se consagró gracias a una pegada desequilibrante y a una chispa especial. Primero se hizo con el Manomanista ante Urrutikoetxea. Pocos meses después, con esa fórmula, y un gran Rezusta guardándole la espalda, Irribarria se hizo con el Parejas. Además, el guipuzcoano logró repetir en la final del Manomanista, aunque Bengoetxea le privó de la chapela (18-22).

Con esta carta de presentación todos los focos estaban puestos el pasado año en Irribarria. Era el momento de confirmar su estatus. Sin embargo, no pudieron ir lpero as cosas para el zurdo, al que le costó asumir tanta responsabilidad. Así, en el Manomanista, Irribarria se quedó fuera en su primer partido, en cuartos de final, ante Ezkurdia (22-9).

Tampoco fue bien su participación en el Cuatro y Medio, perdiendo de nuevo en primera ronda, en esta ocasión ante Elezkano (22-11). Y en el Parejas, junto a Merino II, fracaso total con 4 victorias y 14 derrotas.

Pero las cosas han cambiado en 2019 e Irribarria está de vuelta. Junto a Zabaleta espera rivales para la final.

Por otro lado, hoy y mañana se celebran las elecciones de material de la última jornada de las semifinales del Parejas. El riojano Víctor y Albisu acuden (11.30 horas) al Labrit donde también estarán Irribarria y Zabaleta. Mañana será el turno para las dos parejas que se jugarán en San Sebastián una plaza en la final: Elezkano-Rezusta y Altuna-Martija.

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