Fórmula Uno

Mercedes desata a la bestia: el W10 da miedo

El nuevo Mercedes W10. /Mercedes AMG F1 Team
El nuevo Mercedes W10. / Mercedes AMG F1 Team

El coche del vigente campeón es el más revolucionario y completo de los presentados hasta ahora

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

El 13 de febrero estaba señalado en rojo para todos los equipos de Fórmula 1, y la cuenta atrás se puso para las 11:00 (hora española). El motivo: la puesta de largo del nuevo monoplaza de Mercedes, el gran referente y rival a batir en las últimas temporadas. Los vigentes campeones volvieron a demostrar que si son los reyes de la competición no es casual.

El W10 ha sido el más revolucionario de los vistos ahora. No sólo por ser el único que no se ha tapado nada y que ya ha presentado un coche de 2019 completo (Haas, Williams y Toro Rosso eran prácticamente retoques del de 2018), sino porque el monoplaza cuenta con tantos elementos diferenciales con respecto a lo que se esperaba que, si les sale bien, pueden ir pensando en colocarse sin ningún miedo ni pudor el papel de grandes favoritos.

El coche con el que Lewis Hamilton va a buscar su sexto campeonato del mundo mete miedo, y hay motivos más que de sobra para temerle. Los conceptos aerodinámicos que han tenido que modificar debido a la nueva normativa (alerón delantero, trasero, laterales…) son sólo la punta de lanza de un diseño aerodinámico que retoca todos los puntos clave. Morro más afilado, suspensiones con un apoyo más elevado, 'badgeboards' (extensiones aerodinámicas laterales) muy trabajadas, cuerpo de la tapa motor ligeramente más estrecho… Hasta el fondo plano ha visto retocados sus surcos para maximizar el rendimiento aerodinámico del nuevo alerón delantero.

El W10 es la culminación de un trabajo que comenzó a finales de 2017

Si el chasis ya es una maravilla para los ingenieros aficionados a analizar los elementos aerodinámicos, el motor no le va a la zaga. La que ha sido su principal arma en los últimos años estrena una nueva versión para este 2019, en la que los técnicos de Mercedes han trabajado con dureza para conseguir dos puntos críticos: mayor fiabilidad y mayor eficiencia con el combustible. Para ello han evolucionado la estructura del turbo (lo que explica el cambio en la zona trasera del chasis), entre otras partes.

El W10 es la culminación de un trabajo que comenzó a finales de 2017. Así lo ha asegurado James Allison, máximo responsable técnico de Mercedes, que cuando llegó a la escuadra alemana procedente de Ferrari ya empezó a pensar en cómo podía exprimir al máximo las capacidades de la escudería reina de la Fórmula 1. Aunque los primeros bocetos partieron hace más de un año, fue a mediados de 2018 cuando se derivó la mitad del grupo humano al proyecto de 2019, lo que les ha permitido llegar a la pretemporada no con un coche por evolucionar, sino con un monoplaza que podría salir perfectamente mañana a carrera en Australia y hacer un buen resultado.

Rodaje en Silverstone

Para meter más miedo aún a sus rivales, Mercedes no se privó de dar una primera tanda en el circuito de Silverstone. Con Valtteri Bottas al volante (el finlandés no se puede permitir otro año sin victorias y se la juega), el W10 dio sus primeras vueltas por la mañana en el trazado británico, que sirvieron poco más que para comprobar que todo iba bien y que, efectivamente, podían ponerse a rodar inmediatamente.

El pentacampeón Lewis Hamilton no se quedó con las ganas, sino todo lo contrario: completó los 100 kilómetros preceptivos que permite la normativa para los llamados 'filming day' por la tarde. Todo OK antes de poner rumbo a Barcelona, donde la siguiente semana completarán los primeros test de pretemporada junto al resto de equipos.

La reacción unánime del mundo de la Fórmula 1 ha sido de asombro, ya que Mercedes ha sido capaz de presentar un monoplaza revolucionario

La reacción unánime del mundo de la Fórmula 1 ha sido de asombro, ya que Mercedes ha sido capaz de presentar un monoplaza revolucionario con respecto a lo visto en 2018 pese a las estrecheces normativas impuestas. Aun así, Toto Wolff, jefe de la escudería, prefiere taparse y no considerarse favoritos. «Empezamos la temporada con cero puntos, así que no podemos tomar nada por sentado y no hay ningún pensamiento de estar al frente. De hecho, con el cambio de reglamento para la nueva temporada, todos los equipos pueden tener su oportunidad para el título y les veremos como un riesgo potencial», aseguraba.

Tras las presentaciones de Mercedes y Red Bull, habrá que esperar a la de Ferrari del viernes para tener a todos los candidatos al título desvelados.

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