MOTOR

La estrategia de Toyota impide la victoria de Alonso en Shanghái

D. SÁNCHEZ DE CASTRO

madrid. Fernando Alonso afrontará su última semana en la Fórmula 1 con cierto mal sabor de boca. El asturiano no logró la victoria en las 6 horas de Shanghái, tras una caótica carrera marcada por la lluvia en las primeras horas y por una decisión de Toyota que ha levantado muchas suspicacias.

En la accidentada primera parte de la carrera, Sebastien Buemi puso la primera piedra de una superioridad de ritmo que, a la postre, no obtuvo premio. El suizo aprovechó un nuevo fallo de 'Pechito' López para colocar el Toyota 8 al frente del pelotón, antes de dejarle el volante a Fernando Alonso. El asturiano llegó a poner un colchón de casi medio minuto.

Sin embargo, todo se fue al traste en boxes. El cuarto coche de seguridad hizo que se reagrupase el pelotón. La distancia entre los competidores se redujo a la mínima, y empezaron a entrar en juego las estrategias en boxes. Aquí Toyota falló por miedo a algo que al final no se produjo. Pese a que el Toyota 8 iba por delante y el 7 por detrás, decidieron que fuera este último quien entrase en boxes. Una vuelta después, lo hizo Alonso, pero con tan mala suerte que cuando fue a arrancar se encontró con el semáforo en rojo, con lo que perdió el liderato y se enojó tanto que hasta el equipo tuvo que pedirle perdón.

 

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