La Fórmula 1 contiene el aliento por Jules Bianchi

La Fórmula 1 contiene el aliento por Jules Bianchi

DAVID S. DE CASTRO

Jules Bianchi es el absoluto protagonista de todos los pensamientos del 'paddock' de la Fórmula 1. El francés sufrió un accidente muy grave tras impactar contra la grúa que estaba retirando el coche de Adrian Sutil, que previamente se había salido en la curva siete del circuito de Suzuka en un movido y polémico Gran Premio de Japón. La lluvia fue la causante de los repentinos cambios de trazada tanto del Sauber como del Marussia. Ambos perdieron el control en la misma zona del trazado nipón, aunque con unos minutos de diferencia, y la mala suerte hizo que en Bianchi chocase directamente contra los vehículos que estaban intentando sacar de esa escapatoria el monoplaza de Sutil.

Cuando desde su equipo se dieron cuenta de que no respondía a las llamadas por radio, la preocupación se convirtió en terror. Los aspavientos de los comisarios para pedir la llegada del coche médico no hicieron sino confirmar la gravedad del incidente. Tras evaluar el estado del piloto, se dieron cuenta de que debían llevarle inmediatamente a un centro médico. Bianchi fue trasladado en ambulancia al cercano Hospital Universitario de Mie, y no en helicóptero, debido a que no le pudieron estabilizar en el circuito. La Fórmula 1 contenía el aliento y los rostros de preocupación dieron paso a la tensa espera. Las primeras informaciones no eran nada halagüeñas. Mika Salo, ex piloto y comisario en la prueba japonesa, confirmó que Bianchi se había golpeado en la cabeza con la grúa que movía el coche de Sutil y se quedó inconsciente. El Marussia del francés quedó destrozado y el interés por la salud del piloto lo eclipsó todo.

Sebastian Vettel y Felipe Massa, entre otros, se mostraron muy críticos con la organización de la prueba. «La presión de las televisiones ya obligó a que se disputase en el lejano 1976», recordaba Vettel en referencia la famosa carrera en la que James Hunt logró su único título y Niki Lauda abandonó, temiendo tener otro accidente como el que casi le cuesta la vida unos meses antes. Precisamente, el propio Lauda sacó el capote para defender la actuación de la FIA.

«Es una curva rápida en la que si tienes todo en su sitio no tiene por qué pasar nada, pero si algo falla te vas fuera. Yo he hecho 'aquaplanning' y a Jules le ha pasado lo mismo», explicaba Adrian Sutil, el piloto que vio en directo el golpe de Bianchi. Fue tal la fuerza del impacto del piloto francés sobre la grúa que el Sauber se descolgó y cayó al asfalto. Según los primeros datos de telemetría, cuando se estrelló Bianchi su Marussia iba a nada menos que a 210 km/h.

La FIA confirmó mediante un primer comunicado que el piloto francés fue intervenido quirúrgicamente para tratarle un traumatismo craneoencefálico grave. Posteriormente, le trasladaron a la UCI para seguir monitorizándole, pero los primeros escáneres confirmaron lo que se temían: las lesiones de Bianchi son muy severas y su vida corre serio peligro. No obstante, un ligero resquicio de esperanza llegó después de la operación: Bianchi no necesitó en ningún momento asistencia para respirar, sino que lo hizo por sí mismo.