Desastre para Ferrari

Fernando Alonso. /
Fernando Alonso.

La Scuderia se queda sin puntuar por primera vez desde Gran Bretaña 2010, poniendo fin a una racha de 81 Grandes Premios consecutivos entre los diez primeros

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Cuando el motor del F14-T se quedaba sin potencia, Fernando Alonso no se lo podía creer. La lluvia parecía el gran enemigo del día, y nada hacía presagiar un problema eléctrico que le privase de disputar una de sus carreras preferidas. Sin embargo, así fue: la fiabilidad, el gran arma, casi el único, que ha esgrimido Ferrari en las últimas temporadas abandonó al piloto español, precisamente en el fin de semana donde se ha confirmado de manera oficiosa que no seguirá la próxima temporada de rojo. El dato es estremecedor: Alonso había pasado 86 Grandes Premios sin abandonar por motivos técnicos, y en las últimas tres carreras lleva dos retiradas debidas a esto.

Por su parte, Kimi Räikkönen ha vuelto a realizar una actuación gris. El finlandés acabó en duodécima posición, y en pocos momentos durante la carrera dio la sensación de que iba a llegar al 'top ten'. En un momento en el que se está debatiendo sobre la alineación de pilotos de la próxima temporada, este tipo de resultados no juega nada a su favor.

Película de la carrera

- Mercedes no cede. Hamilton y Rosberg se han mostrado durante todo el fin de semana más fuertes que nunca. Dominaron todos los entrenamientos y en carrera nunca peligró la victoria de, al menos, uno de los dos. El doblete de Suzuka les acerca un poco más al título de constructores, que pueden lograr en una semana en Sochi.

- Adiós a la racha de Ferrari. Ferrari llevaba casi cuatro temporadas seguidas puntuando con, al menos, uno de sus dos monoplazas. Este domingo en Suzuka se acabó la racha: 81 Grandes Premios después, ningún coche rojo entró entre los diez primeros, debido al abandono de Alonso segundo en las tres últimas carreras- y el duodécimo puesto de Räikkönen.

- La apuesta de Button. Jenson Button es un auténtico especialista en carreras de agua. En Suzuka fue el primero en colocar neumáticos intermedios cuando el resto iba con el compuesto de lluvia extrema, y a punto estuvo de reportarle un podio. El arreón final de los Red Bull se lo impidió.

- Forza Jules. Cualquier resultado deportivo queda eclipsado por el accidente de Jules Bianchi. El piloto de Marussia había cuajado una actuación estelar en Japón, e incluso llegó a rodar durante unos instantes en segunda posición. El paddock sólo desea que vuelva a estar entre ellos cuanto antes.

Alonso, obviamente, se mostraba más preocupado por el estado de Jules Bianchi que por su propio abandono. Al respecto de su pronta retirada, Alonso se lamentaba porque se sentía con opciones de podio: "Se nos estaba dando bien y teníamos alguna opción de podio, las que no tenemos en seco. Pero no pudimos dar ni una vuelta, creo que fue un fallo eléctrico, un cortocircuito o algo. El coche se quedó sin corriente, todo se apagó. Ha sido una pena, porque en esas condiciones nos podía salir muy bien o muy mal. Lo positivo es que íbamos justos de motores y temíamos tener que usar el sexto y ser penalizados en próximas carreras", analizaba el asturiano.

También se refirió a esos fallos mecánicos que ha tenido tan juntos, pero Alonso le quitó importancia. "En Spa fue la batería, el motor en Monza y esto aquí. Desde finales de agosto hemos tenidos tres o cuatro averías, pero son fruto de la casualidad, de la mala suerte o de que no hemos preparado todo al cien por cien", afirmó. Esto no cambia la decisión acerca de su futuro, que tiene tomada "hace meses", reiteró. "No va a cambiar nada una carrera, ni aunque ganemos o si no puntúan los dos coches. Para mí lo más importante ahora es ayudar al equipo con la tercera plaza de constructores y sumar puntos cada fin de semana. Ya hemos visto hoy que cuando no estoy en la pista es incluso difícil para el equipo sumar puntos. Así que hay que intentar ir a tope en estas últimas cuatro carreras, sobre todo en Abu Dhabi que cuenta doble", se esperanzó.