Carlos Sainz ve reabierta la puerta de la Fórmula 1

D.S.C. MADRID.

La salida de Vettel de Red Bull supone otra confirmación más de lo que ya es un secreto a voces: Fernando Alonso deja Ferrari. El destino del español es el regreso a McLaren, a priori, y Ferrari no puede permitirse otro reemplazo que no sea el piloto que ha privado a su estrella de lograr el éxito con ellos. Sólo queda por saber la fecha en la que se harán los pertinentes anuncios por parte de Ferrari y de McLaren para que se recoloquen las piezas en la parte alta de la tabla.

Sin embargo, por abajo, la salida de Vettel también ha tenido consecuencias. La primera espantada por voluntad propia de un piloto Red Bull ha propiciado el ascenso de otro corredor de la misma estructura, Daniil Kvyat. Ahora queda un asiento muy jugoso en la escudería de Faenza, y suena un nombre con fuerza para ocuparlo: Carlos Sainz júnior.

Helmut Marko, responsable de la estructura de jóvenes pilotos de Red Bull, fue muy claro ante la posibilidad de subir al hijo del bicampeón del mundo de rallies. «Por supuesto que es un candidato, pero aún es pronto. Estamos en octubre y tenemos que esperar a que acabe la temporada. Después decidiremos», afirmó.

De repente, Vettel se ha convertido, de manera indirecta, en el mejor aliado de Sainz. Cuando se anunció el fichaje de Max Verstappen, el joven piloto madrileño se hundió. La puerta de la Fórmula 1 se le había cerrado de golpe, y la perspectiva de verse fuera del 'gran circo' le aterrorizaba. Ya le había ocurrido a su amigo Antonio Félix da Costa la temporada anterior, cuando era el favorito y eligieron al propio Kvyat en su lugar.