Mercedes busca mantener su control en el ‘pequeño Mónaco’

Nico Rosberg celebra su victoria en el circuito de Hockenheim. /
Nico Rosberg celebra su victoria en el circuito de Hockenheim.

Hamilton y Rosberg parten como favoritos en el circuito húngaro donde Alonso logró su primera victoria en Fórmula 1

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROhungría

Última semana de trabajo antes de las vacaciones. Hay que dejar todo acabado para poder disfrutar del veraneo en condiciones, sin recibir llamadas del jefe ni dejar cosas por hacer, que luego se acumula el trabajo. Esta tesis, que vale tanto para un oficinista como para un piloto de Fórmula 1, es la que tienen en mente todos los participantes en el Mundial para este fin de semana.

El Gran Premio de Hungría será la última parada antes de que los equipos plieguen velas, guarden sus bártulos y dejen en el garaje sus monoplazas hasta el penúltimo fin de semana de agosto, cuando regresará el gran circo a Spa. No es una forma de hablar: en este período estival las escuderías tienen prohibido, por orden de la FIA, trabajar en posibles mejoras de sus coches.

El favoritismo total está en manos de la escudería Mercedes, obviamente. Los líderes tienen ante sí la oportunidad de completar una primera vuelta de campeonato prácticamente perfecta, aunque queda por determinar -que no es poco- cuál de los dos pilotos será el vencedor.

Lewis Hamilton tiene la estadística de su lado: ha ganado cuatro veces y es, junto a Michael Schumacher, el piloto que más veces se ha subido al primer puesto del cajón del trazado magiar. Nico Rosberg, por contra, nunca se ha subido siquiera al podio aquí. Este dato no es garantía de que el favorito sea el británico, y menos vista la igualdad que ambos han mostrado en lo que llevamos de campaña, pero sí puede servir de acicate para batir al rival.

La remontada de Hamilton hace unos días le ha llenado de moral para afrontar esta prueba. El campeón de 2008 sabe que no puede dejarse más puntos, y aterrizar en un trazado donde ya ha saboreado el champán en cuatro ocasiones le da ese plus psicológico que puede decantar la balanza. «El Gran Premio de Hungría siempre es especial para mí. He logrado cuatro poles y cuatro victorias en mis siete carreras, incluyendo mi primera victoria para Mercedes la pasada temporada. A decir verdad no tengo ningún secreto aquí. Simplemente siento que he sido muy afortunado estos años y es un circuito donde me divierto de verdad», afirmaba en la jornada previa.

Primera victoria de Alonso

Para la afición española, si este circuito se puso en el mapa del calendario fue por quién ganó el 24 de agosto de 2003. Aquel día se rompió una barrera: Fernando Alonso se convirtió en el primer español en ganar un gran premio de Fórmula 1.

El piloto español ha pasado unos días en los Alpes suizos preparándose para disputar una de las carreras más exigentes del calendario, pero con la mente dividida. Por un lado, debe plantear qué hará en su futuro: quedarse en Ferrari, la opción continuista, conservadora y fácil, o marcharse a uno de los muchos equipos que le están llamando a la puerta. En los últimos días se ha vinculado su nombre al de McLaren, Mercedes, e incluso, en una rocambolesca opción planteada desde Gran Bretaña, a Williams.

Un fiasco casi total

En caso de que cumpla con lo que ha mantenido en los últimos meses, que siga en Ferrari, Alonso deberá bregar con un coche que aún es una incógnita. El monoplaza de 2014 se ha mostrado un fiasco casi total, y el desarrollo del cavallino de 2015 ya está en marcha. No obstante, aún no son más que planos, datos e ideas. «Tendría que tener una bola de cristal para ver lo que sucede el año próximo. Obviamente, todo está por ver, pero por el momento son sólo buenas perspectivas y buen feeling sobre lo que podemos conseguir», señaló en declaraciones recogidas por Autosport.

Aunque eso es adelantarse mucho. Antes buscará regresar al podio, y Hungría se presenta como un buen escenario para lograrlo. No tiene un coche que pueda hacer frente a los Williams o los Red Bull, a priori sus primeras piedras en el camino al cajón, un objetivo que sólo ha alcanzado una vez esta temporada. Su rendimiento en Alemania, de nuevo por encima del monoplaza y a años luz del de su compañero, son el mejor y prácticamente único argumento para los que creen en él.

Una de las principales incógnitas será ver el comportamiento de los neumáticos. Pirelli ha llevado el compuesto medio y blando al Hungaroring, elección que repetirán a la vuelta de las vacaciones para Spa. El equipo que mejor gestione las gomas llevará un punto de ventaja sobre sus rivales, y de eso saben mucho en Williams o Mercedes.

Entre los primeros uno de los que buscará resarcirse de los dos últimos grandes premios, en los que ha abandonado en la primera vuelta en ambos casos, es Felipe Massa. El brasileño tiene deudas pendientes con Hungría, el trazado donde hace cinco años sufrió el accidente más grave de su carrera deportiva al recibir el impacto de un fragmento del monoplaza de Rubens Barrichello. El rendimiento de su compañero Valtteri Bottas, tres podios consecutivos, habla por sí mismo. Si la igualdad en Mercedes se lleva más titulares, la de la escuadra de Grove es también a destacar