Alonso: «Éramos fruta madura para Vettel»

El español de Ferrari minimiza la batalla que mantuvo con el alemán de Red Bull «porque el coche no iba»

D. SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

Aunque el duelo entre Alonso y Vettel reflejó una de las mejores imágenes del año, para uno de los protagonistas no fue para tanto, visto desde dentro. Fernando Alonso acabó la carrera conforme con el resultado, pero sin lanzar las campanas al vuelo. Su actuación estuvo marcada por dos incidentes: su error en la parrilla de la salida y su batalla con el tetracampeón alemán.

Alonso se quejaba por radio de que Vettel estaba usando el exterior de la pista, y después se reafirmaba ante los medios. «Hay que utilizar los límites de pista, y algo de ventaja ha sacado, pero bueno... Ya era un milagro estar ahí», reconocía el español. «Estábamos conservando baterías, neumáticos... Estábamos al límite de la retirada. Legal o ilegal, eran más rápidos que nosotros y debían estar delante, como Bottas, que nos ha sacado unos buenos puntos», recordaba, antes de ser más franco aún.

«No ha habido batalla. De hecho, dos vueltas antes he preguntado si nos retirábamos, porque el coche no iba. Éramos fruta madura para él», reconocía un Alonso que también admitió que las quejas de Vettel tenían algo de fundamento. «Estábamos al límite. Yo iba bloqueando a derecha e izquierda y me esperaba que me dieran un toque por radio. Era cuestión de tiempo que me pasara», declaraba el español antes de repetir que necesitan mejorar. Incluso aseguró que sus sensaciones no fueron buenas durante todo el fin de semana: «En Austria íbamos más rápido».

Cuestionado sobre la sanción provocada por su error en la parrilla de salida, Alonso se explicó. «Pararon todos en la vuelta de formación. En el último momento estaba buscando el número 14. Vi el 77 de Bottas, pero no vi el 14 y luego vi el de Kimi y lo perdí. Intenté poner la marcha atrás cuatro veces, no funcionó y cuando se puso el semáforo verde puse la primera y salí. En fin, Massa hace años también se lo saltó y no hubo nada. La inconsistencia de siempre», apuntó el español, que lanzó una pulla a la normativa.