Hamilton domina y rompe

Hamilton, en Silverstone. /
Hamilton, en Silverstone.

El británico se lleva el mejor crono del primer día en Silverstone, pero acaba con problemas en el motor del Mercedes

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Nuevamente Lewis Hamilton y Nico Rosberg han sido los más rápidos en la primera jornada de un gran premio. El guión previsto, con los actores previsibles, en un escenario inmejorable, pero con un matiz importante: hay nervios. No porque el dominio no sea aplastante, que lo es, ni por el doble tercer puesto de Fernando Alonso en las dos sesiones, que previsiblemente se convertirá en un sexto el sábado, sino porque dos coches con motores Mercedes han tenido el mismo problema y se han visto obligados a abandonar. Uno de ellos fue el del propio Lewis Hamilton, que cuando faltaba poco más de media hora, paró su monoplaza en medio de la pista tras reportar una pérdida total de potencia en su coche.

Unas horas antes en la primera sesión de libres un oscuro presagio se había cernido sobre la mente de los responsables de Mercedes. Susie Wolff, centro de todas las miradas este viernes, se montaba en el Williams FW36 para dar sus primeras vueltas en un Fórmula 1 durante un fin de semana de GP. Sólo había dado cuatro giros cuando, bajo una enorme expectación, le pedían que detuviese el coche inmediatamente. La decepción de la piloto escocesa era enorme, sobre todo porque después de recibir críticas y suspicacias, algunos de ellos machistas como los de Sergio Pérez, quien dijo el día anterior: «¿Una mujer compañera de equipo? Imagínate el cuerpo que se te queda si te gana una mujer, ya es el colmo... Mejor que se vaya a la cocina». Al final, la primera mujer en pilotar un Fórmula 1 durante un gran premio sólo pudo dar cuatro vueltas y no por culpa suya. Curiosamente, el máximo responsable de su decepcionante debut ha sido... su marido, Toto Wolff. El mismo que le ha abierto la puerta a Williams -es accionista de la escudería, además de uno de los máximos responsable de Mercedes-, y con el que se casó 2011, admitió después de los segundos libres que tanto el de su esposa como el de su piloto Lewis Hamilton habían tenido el mismo problema: pérdida de la presión del aceite.

Si el caso de Susie ha sido una mera anécdota que no afectará más que a la moral de la piloto y de Williams -en la misma sesión Massa destrozó su coche por un accidente-, el abandono de Lewis Hamilton sí es algo más preocupante para los responsables de Mercedes. El máximo favorito para llevarse la victoria este domingo, con permiso de su compañero Nico Rosberg, iba a empezar su simulación de carrera cuando se quedó sin motor. Incrédulo, volvió andando a los boxes, mientras una grúa quitó su monoplaza de la pista. Hamilton no pudo siquiera hacer uno de esos long runs que tanto gustan a los ingenieros, para comprobar el comportamiento del coche en condiciones similares a las que se encontrará el domingo. ¿Le pasará factura? Previsiblemente no, porque en la escudería alemana le cambiarán el motor para este sábado, pero...

Alonso: el espejismo de los viernes

En cualquier otra temporada, ver a Alonso marcar sendos terceros puestos en los dos entrenamientos libres habrían sido suficientes para colocarle directamente en las quinielas por el podio o, incluso, por la victoria del domingo. Sin embargo, en este 2014 ya está más que demostrado que el resultado del asturiano el viernes suele distar bastante de lo que consigue el sábado.

En las dos sesiones de este viernes ha dedicado buena parte de la jornada a probar con diferentes alerones traseros, probando con más o menos carga aerodinámica en un circuito donde este factor es vital. Las sensaciones en este aspecto han sido positivas, pero no tanto a la hora de manejar los neumáticos. Y es que si en Canadá o Austria aquejaron demasiada temperatura en pista para el gusto de la Scuderia, en Silverstone ha ocurrido todo lo contrario. Los compuestos medios y duros de Pirelli son auténticas piedras, y aunque en tandas largas Fernando Alonso ha podido ser muy regular (diez vueltas consecutivas sin bajar de 1:40, y con buenas sensaciones), a una vuelta se queda a más de ocho décimas del crono de los Mercedes. Si esta situación persiste el sábado, que persistirá, y con cargas de combustible reales, volveremos a ver a Alonso en tercera o cuarta linea de la parrilla de salida, con suerte.

No obstante, Alonso tiene un aliado -o un enemigo- nuevo este sábado: la lluvia. Las previsiones apuntan a que la típica climatología de la campiña británica cumplirá con el cliché y lloverá durante la mañana. Entre las buenas manos de Alonso y una pizca de fortuna, el español podría culminar una buena clasificación, que le permitiría partir el domingo en condiciones. En caso de que el sol luzca en Silverstone, previsiblemente serán los Red Bull los que le ganen la partida, como poco. Tanto Ricciardo como Vettel han mejorado las sensaciones con respecto a la prueba de Austria, aunque ambos han tenido ciertos problemas en la caja de cambios de sus maltrechos motores Renault.

Ante esta situación, ¿quién va a dudar de que Nico Rosberg se ha acostado este viernes con una tremenda sonrisa en su rostro?