El riojano Diego Barrasa, campeón del mundo de jiu jitsu brasileño
El deportista jarrero regresó hace tres años a la disciplina y acaba de coronarse en el prestigioso campeonato celebrado en Abu Dhabi
Diego Barrasa Gómez se proclamó en Abu Dhabi campeón del mundo de jiu jitsu brasileño, una evolución del Judo que, a su vez, viene de Jiu Jitsu japonés. En el brasileño se evolucionó el Judo para poder desarrollarlo con el concepto de sumisión.
Barrasa, nacido en 1976, comenzó con el Judo a la temprana edad de 4 años en el gimnasio de su tío Santi Barrasa de Haro, hasta los 19. «Llevaba más de un cuarto de siglo sin pisar un tatami, hasta hace tres años y medio –explicaba–. Por estrés laboral y circunstancias de la vida, regresé a la disciplina en la academia Itaca de Logroño, con Cipri Bucatariu como entrenador».
Y comenzó sin pretensiones deportivas, «simplemente como actividad y terapia».
Afortunadamente, como explicaba, los deportes que están montando eventos en edades absolutas dan una oportunidad al deportista para poder desarrollarse más allá. «Es una motivación extra saber que, en cualquier edad, si trabajas lo suficiente, puede haber una carrera deportiva detrás». En su caso, cuenta con un exigente trabajo que le permite entrenar, al menos, cuatro o cinco días a la semana. «Pero con estas edades lo más importante es no caer en sobrecargas y evitar las lesiones».
Diego Barrasa llegó al Campeonato del Mundo tras quedar Campeón de España e imponerse en el Continental Europeo AJP. Pero no lo ha tenido nada fácil. Entre sus rivales, tras entrar como cabeza de serie en cuartos de final, se vio las caras con un oponente de Uzbequistán, «gente con una gran cultura de lucha y que practican diferentes tipos, con lo que el factor sorpresa técnico siempre está», reconocía.
En semifinales se enfrentó a un local de Abu Dhabi, donde el Jiu Jitsu es deporte nacional y se enseña en los colegios. La final fue contra un francés, con el que llegaron a los cinco minutos de combate empatados a puntos, por lo que el combate se decidió en el 'minuto de oro'.
Un esfuerzo que, aunque individual, Barrasa reconocía que es obra de todo un equipo. «Sin las personas que a diario, a tu nivel de intensidad, entrenan contigo, no avanzas. Habría que partir la medalla en muchos cachitos», agradeció.