Tiro olímpico

El CSD cancela la beca en la Blume a la riojana Elena García pese a ser la mejor de España

Elena García Gil posa en Logroño con su arma. :: /Juan Marín
Elena García Gil posa en Logroño con su arma. :: / Juan Marín

«Cuando te lo dicen, te quedas vacío. Lo primero que he pensado es que he tirado seis años de mi vida por la borda», explica la logroñesa | La Federación de Tiro asegura que debe dar paso «a deportistas jovenes y con, a priori, más potencial»

Víctor Soto
VÍCTOR SOTOLogroño

Elena García Gil es una de las promesas del tiro español. Junto a Paula Grande, además, es una de las joyas de la prolífica cantera riojana. Sin embargo, su progresión está en peligro. Hace unos días, el Consejo Superior de Deportes, a instancias de la Federación Española de Tiro, decidía cancelar la beca que García Gil mantenía en la residencia Joaquín Blume desde hacía seis años.

Según un escrito enviado por la Federación a la tiradora riojana, Elena García, al igual que otros atletas, «no había progresado en sus resultados en competiciones internacionales de máximo nivel y que, siendo los mejores de España en sus pruebas, no están cumpliendo el objetivo deportivo que debe tener todo deportista en este Centro de Alto Rendimiento, que no es otro que el de situarse entre los mejores del mundo».

Así, Elena García, que ostenta el título nacional de la modalidad carabina 3x40, el récord de España y el número uno del ránking, además de la cuarta en aire comprimido, se quedará a las puertas de completar su formación en Madrid, ya que compaginaba los exigentes entrenamientos con los estudios de Administración y Dirección de empresas en la Universidad Complutense.

Tras dos años de lucha contra un cáncer, la tiradora recuperaba sus mejores resultados

«Te quedas vacío. Lo primero que he pensado es que tirado seis años por la borda. He sacrificado los estudios, que los podía haber terminado en Logroño hace bastante tiempo, por el deporte. Y en el último año me dicen que no tienes trayectoria. Es muy duro», reconoce Elena García.

Además, el caso se agrava porque en mayo y en junio, distintos responsables de la Federación Española habían anunciado a la logroñesa que iba a continuar con la beca. Sin embargo, semanas después, cambió todo: «Mandaron al entrenador a que me dijese que si iba a seguir en Madrid me tenía que buscar un piso. Me pilló de sopetón y en plenos exámenes». Se da la circunstancia de que la Federación Española no ha cubierto las plazas en la Blume que, históricamente, ostentaban y que algunos de los nuevos becados son del círculo de entrenamientos del director técnico federativo.

Ejemplo de superación

La tiradora solicitó a la Subdirección general de Promoción e Innovación Deportiva del CSD que se revisase su expediente para «poder seguir compatibilizando los estudios con el trabajo deportivo y conseguir los triunfos que se persiguen y que fue la motivación de dejar mi casa y familia». Sin embargo, su petición ha sido rechazada. Las instancias deportivas tampoco han tenido en cuenta el cáncer de tiroides que sufrió en el 2016. «Me ha costado superar la enfermedad, pero cuando estoy bien, volviendo a conseguir resultados y encontrándome cada vez mejor, me echan de la Blume», analiza Elena.

Su caso ha provocado diversos movimientos en favor de la deportista, que está inscrita en el grupo de alto rendimiento del Gobierno de La Rioja. Desde la Federación Riojana de Tiro se ha apoyado a la tiradora y la solicitud de revisión del caso está en los despachos del Comité Olímpico Español, el Gobierno de La Rioja y la Delegación de Gobierno, además de en la Federación Española de Tiro Olímpico y el propio Consejo Superior de Deportes.

Y es que el panorama que atisba la logroñesa en el horizonte resulta, cuando menos, complicado. Porque aún no sabe si podría mantener el grupo de entrenamientos en el que se ejercitaba dentro de la Blume, ya que sería una deportista externa, figura que el año pasado no fue aceptada.

«A día de hoy, no sé si podría compatibilizarlo con los estudios porque tendría que hacer muchos desplazamientos, además de que es el último año de grado y debo aprobar. No voy a volver a sacrificar los estudios. Entrenaré en casa cuando vuelva los fines de semana a Logroño e iré a las competiciones. O no podré entrenar», reflexiona una desolada Elena García.

Además, asegura que en la residencia se pidió a los deportistas «notas académicas» para seguir becados, algo que ella cumple mientras que otros atletas «sólo se dedica a entrenarse, sin estudiar», lo que supone otro agravio comparativo.

Aunque no es optimista, todavía tiene esperanzas de que la situación se revierta y poder continuar con sus entrenamientos, sus rutinas y sus estudios. Pero todo pasa por que la Federación Española y el CSD cambien de opinión.

 

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