Yoraxi Meleán cambia el 'chip'

Yoraxi Meleán (10) celebra un tanto junto a Gritzbach (3).
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Yoraxi Meleán (10) celebra un tanto junto a Gritzbach (3).

La entrada de la colocadora suplente reactivó al Naturhouse para ganar el segundo partido al Tenerife

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

Cuando Yoraxi Meleán entró en la cancha de Lobete el pasado domingo sustituyendo a Vesela Boncheva, el Naturhouse Logroño perdía 10-15 ante el Fígaro Haris de Tenerife. Era el segundo partido de la final de Superliga, el primer encuentro se había ganado el día anterior con total claridad (3-0), pero entonces, con el marcador empatado (1-1), el equipo logroñés parecía atascado, desorientado y en declive. La entrada de Meleán, ya lo dijo su entrenador, André Collin, otorgó «mucha vida» a las riojanas y «cambió el panorama». El Naturhouse empató el set a 20, lo ganó por 26-24 y volvió a doblegar al Tenerife por un resultado de 3-1.

Al finalizar del encuentro, André Collin concedió parte del mérito de la victoria a la colocadora suplente. Y lo tiene. Yoraxi Meleán, nacida en Caracas hace casi 42 años pero nacionalizada española, asumió al inicio de temporada un papel secundario en el equipo. Quedó claro en su renovación para esta campaña. La situación es toda una novedad para una jugadora que ha disputado más de 100 partidos con España. Llegó a España, a Monforte de Lemos (Galicia), con 19 años, y desde entonces ha jugado en los mejores equipos nacionales (Benidorm, Tenerife y Menorca), hasta recalar en el antiguo Murillo.

En La Rioja completa ya su quinta temporada y en ninguna, salvo en esta, había sido suplente. Todo lo contrario. «Al principio me costó pero acabé aceptándolo con humildad. Hay que estar a la altura para cuando el equipo te necesite y creo que el domingo aporté mi mejor versión», declara Yoraxi. Y así fue. No es la primera vez que Collin recurre a ella en momentos delicados, lo hizo en la Challenge Cup frente al Bursa y también en la final perdida de la Copa de la Reina, pero esta vez fue distinto, el juego del equipo riojano se refrescó. Boncheva se había hecho con la titularidad por méritos propios, pero Meleán demostró que, en su caso, la suplencia es un lujo que se permite el Naturhouse.

«En la Supercopa y la Copa nos pasó lo mismo, no es un problema de la colocación sino que nos cuesta gestionar la situación cuando tenemos el marcador en contra», explica Yoraxi, a la sombra este curso primero de Amanda y después de Boncheva, pero cuando se le ha necesitado, allí ha estado, para brillar. «Yo puse todas mis ganas. Por lo menos, actitud», pensé. Y me alegro de cómo salió todo, de que logramos ganar, sobre todo, por el equipo», asegura la colocadora, quien no esconde que, en lo personal, saltar al campo desde el banquillo, en frío, para intentar cambiar la dinámica de un partido que empieza a perderse, «es difícil»: «Al principio de temporada no estaba cómoda pero cambié el chip y ahora estoy mejor».

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