Alarma por las últimas pruebas sobre el dopaje en la élite en el atletismo

Justin Gatlin, uno de los atletas puestos en tela de juicio./
Justin Gatlin, uno de los atletas puestos en tela de juicio.

Un tercio de los análisis de sangre de los medallistas olímpicos y mundiales entre 2001 y 2012 revelan resultados sospechosos

JAVIER BRAGADOMadrid

Las investigaciones del canal de televisión alemán ARD han levantado de nuevo la alfombra del dopaje en el atletismo y han ruborizado a las instituciones que lo vigilan. Si en 2014 la televisión germana ofreció un reportaje que acabó con una parte de la cúpula rusa de técnicos y trabajadores del laboratorio nacional, la continuación de 'Dopaje secreto: el imperio de las sombras en el atletismo' ha descubierto una realidad global. Según publica el diario británico The Sunday Times, los 12.000 análisis de sangre a 5.000 atletas a un tercio de los medallistas olímpicos y mundiales entre 2001 y 2012 (146 en total, 55 oros) mostraron resultados sospechosos y a ninguno de ellos ellos se le retiró su premio. Los datos revelan una práctica frecuente puesto que según los expertos, los datos de 800 atletas son «insinuadores altos de dopaje o al menos anormales».

«La AMA (Agencia Mundial Antidopaje) está muy alarmada por estas nuevas acusaciones que se han planteado», reconoció Craig Reedie, presidente de la institución en un comunicado tras las informaciones de los periodistas británicos y alemanes. «Dada la naturaleza de las acusaciones, que son una continuación de otras realizadas en diciembre de 2014 por la misma cadena televisiva, vamos a enviar el documental a una Comisión Independiente de la AMA para una investigación en profundidad», se vio obligado a señalar Reedie porque recuerda que el anterior reportaje acabó con una purga en el deporte del país ruso que todavía no ha terminado. De hecho, la federación eslava ha dejado entrever su intención de no enviar a algunos representantes al Mundial de Atletismo que se celebrará en agosto por el miedo a que sus pasaportes biológicos tengan parámetros anormales.

El informe de ARD cita algunos nombres destacados. Por ejemplo, se sospecha que la campeona olímpica de 800 metros, Mariya Savinova, ha consumido la hormona de crecimiento. «Con los anabolizantes tengo los músculos duros, pero puedo correr. Es duro, pero está bien. Te sientes diferente», explicaba por su parte su compañera de prueba, Anastasia Bazdireva, sin saber que era grabada por los periodistas alemanes. Además, en el nuevo documental se añade a Kenia como otra potencia entre interrogantes. En secuencias grabadas con cámara oculta se observan las inyecciones de productos «peligrosos» y el reportaje señala que es un país en que la «voluntad de esconder el dopaje» alcanza «a lo más alto de la Federación de Atletismo», puesto que es una de las principales fuentes de ingresos y de prestigio de la potencia del fondo. Las revelaciones del reportaje se unen a las castigos públicos a atletas del altiplano como la de la suspensión por dos años de la estrella del maratón Rita Jeptoo. Aunque los resultados de los análisis indican que más del 80% de las medallas conseguidas por deportistas rusos son cuestionables, Kenia ha ganado 18 preseas con atletas sospechosos.

Por otra parte, en Reino Unido las revelaciones publicadas por The Sunday Times y corroboradas por la BBC se han sumado a las acusaciones al preparador cubano Alejandro Salazar. Es más, o documental de la televisión pública británica señaló recientemente que el técnico alentó el uso de medicamentos de venta por receta para el tiroides y el asma que no están incluidos en el informe de medicamentos prohibidos que necesitan aprobación de las autoridades antidopaje en 2002 al ahora subcampeón olímpico de 10.000 metros, Galen Rupp. El caribeño también entrena al bosnio Amel Tuka, el bosnio que recientemente fue capaz de mejorar en 3 segundos y 61 centésimas su récord personal en los 800 metros. Las investigaciones han salpicado a Mo Fararh, héroe nacional en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, por ser compañero de entrenamientos del sospechoso. «Debo creer en él», insistió Farah sobre su actual entrenador después de ser presionado con las investigaciones de las federaciones de Estados Unidos y de Gran Bretaña.

Las dudas se extienden a las grandes potencias del deporte del tartán después de que la AMA asumiera los sistemas de control de Jamaica en 2014 tras la denuncia de la exdirectora de la Comisión Antidopaje local en que aseguraba que había más «burlas» que certezas y después de que algunos de los sobresalientes esprínters como Asafa Powell dieran positivo. También en Estados Unidos se ha extendido la sospecha tras los casos del laboratorio BALCO, la sanción a Tyson Gay (anfetaminas) y el regreso de Justin Gatlin, quien curiosamente establece mejores marcas con 33 años que cuando se le encontraron restos de testosterona y fue sancionado. No obstante, los resultados sacados a la luz por la ARD muestran que ni el fondista británico de origen somalí Mo Farah ni la estrella de la velocidad Usain Bolt han dado resultados anormales en los controles de sangre.

Las nuevas investigaciones se han publicado tres semanas antes del Mundial de Atletismo que se celebrará en Pequín y han resucitado los recuerdos sobre Ma Junren, el hombre que presentó en 1993 una legión de plusmarquistas chinos del fondo y del mediofondo surgidos prácticamente de la nada en las pruebas masculinas y femeninas. Entonces el gurú aseguró que su secreto consistía en que los atletas bebieran un brebaje con sangre de tortuga y hongos y entrenar en altura. Pero después de que algunos de sus atletas no superaran pruebas de sangre sólo seis de sus pupilos acudieron a los Juegos Olímpicos de Sídney y él se retiró del atletismo en 2004. Sin embargo, parece que el antiguo granjero chino no es el único que conocía el secreto del éxito en el atletismo de élite. «Si todo esto es cierto, el problema es más importante de lo que creemos», confesó Richard Pound, expresidente y fundador de la Agencia Mundial Antidopaje, en el documental difundido el sábado por la ARD.