Golear para después relajarse

Tamayo trata de superar a
la defensa rinconera, en 
un momento de la primera mitad. :: F. D./
Tamayo trata de superar a la defensa rinconera, en un momento de la primera mitad. :: F. D.

El Náxara resuelve el partido ante el River Ebro en los primeros 45 minutos y da descanso al motor del equipo

F. DOMÍNGUEZ

Nájera . El Náxara solo necesito ayer en La Salera los primeros 45 minutos para dejar resuelto el encuentro y poder pasar a una segunda fase mucho más relajada y con el motor del equipo, Emilio, descansando a la espera del 'play off'. Para ello, todo hay que decirlo, contó con cierta complicidad de la defensa rinconera, que se mostró excesivamente contemplativa por momentos.

5 NÁXARA

2 RIVER EBRO

Náxara
Calderón, Quirino, Adrián, Nika (Eloy, m. 59), Pablo, Emilio (De Val, m. 46), Miguel, Lozano (Maiso, m. 46), Javi Martínez, Orodea y Tamayo.
River Ebro
Niño, Miguel, Varea (Calvo, m. 60), Víctor, Aznar, Zamora (Miranda, m. 63), Ricardo, Edu, Dani, Cholo (Mauleón, m. 46) e Iñaki.
Goles
1-0, m. 6. Orodea. 2-0, m. 20. Orodea. 3-0, m. 23. Orodea. 4-0, m. 28. Tamayo. 5-0, m. 43. Javi Martínez. 5-1, m. 70. Iñaki. 5-2, m. 84. Miguel.
Árbitro
Khalid Glibi, con Enrique Acero y Alejandro Viela. Amonestó al visitante Zamora.

Comenzó el partido con una buena ocasión para cada equipo antes de cumplirse los primeros cinco minutos. A la internada de Tamayo con chut que desvió con los dedos el meta rinconero Niño, respondieron los rojiblancos (ayer de amarillo) por medio de Dani con un tiro a puerta ligeramente alto.

Acto seguido llegaron los cuatro primeros tantos, en los que Orodea por tres veces y Tamayo, se vieron favorecidos por una inusitada pasividad defensiva del rival que les facilitó en las cuatro ocasiones el batir a Niño, completamente vendido por sus zagueros. Tan hiriente estaba resultando el partido para los riojabajeños, que tuvo que ser su capitán Zamora, un ejemplo siempre de pundonor sobre el césped, el que a voz en grito tuvo que pedir a sus compañeros «un poco de amor propio».

A partir de ahí parecieron recomponerse un poco, lo que no fue óbice para que Javi Martínez, recibiendo un pase en profundidad de Emilio que superó el entramado defensivo, driblase la salida de Niño para marcar el quinto a puerta vacía.

En el vestuario, el grito del capitán se debió ver multiplicado por dos por parte del entrenador Parri, ya que en la segunda mitad la imagen del equipo fue otra. Si bien es cierto que Diego Martínez optó por dejar descansar al auténtico motor del equipo, Emilio, y a uno de sus lugartenientes, Lozano, y que el míster visitantes incluyó a un Mauleón que creó más peligro a la zaga najerina, lo cierto es que los de Rincón estuvieron más concentrados e intensos que en la primera mitad y hasta lograron hacer menos dolorosa la derrota con sus dos tantos que pudieron ser alguno más, ya que obligaron al meta Calderón a realizar un par de intervenciones de mucho mérito.

En honor a la verdad, los locales también tuvieron ocasión de ampliar la ventaja, con un disparo de Maiso al larguero y una gran intervención de Niño saliendo a los pies de Orodea para evitar el gol. No obstante, la segunda mitad de los blanquiazules dejó bastante que desear con relación a la primera, tal vez con la cabeza puesta ya en la primera eliminatoria del 'play off' de ascenso, al que por lo visto en los últimos encuentros, van a llegar en las mismas buenas condiciones que lo hicieron el pasado año, por lo que la hinchada najerina ya sueña con volver a vivir los momentos de emoción y gloria que se vivieron en mayo y junio del 2017.

 

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