El goleador incansable

Rubén Pérez ha anotado 250 goles con el Varea en partidos oficiales. /Diego Marín A.
Rubén Pérez ha anotado 250 goles con el Varea en partidos oficiales. / Diego Marín A.

Con el logrado el pasado sábado, Rubén Pérez alcanza los 250 tantos en partidos oficiales con la camiseta del Varea

Iñaki García
IÑAKI GARCÍALogroño

Corría el minuto 79 del encuentro entre la UD Logroñés Promesas y el Varea del pasado sábado. Fue entonces cuando Rubén Pérez, delantero arlequinado, superó a Aitor para recortar la ventaja de sus oponentes y establecer el 2-1. Ese gol, para su desgracia, no llegó asociado a puntos para su equipo, pero sí que resultó especial porque con él, el ariete alcanzó una cifra redonda: 250 tantos con la camiseta del Varea en partidos oficiales, contabilizando la Liga, la Copa del Rey y la Copa Federación.

Pérez llegó al conjunto logroñés en la temporada 2011-12 y ya en su primer encuentro liguero presentó sus credenciales realizadoras con cinco tantos ante el Pradejón. Desde entonces, a excepción hecha de medio curso en la campaña 2012-13 en el que probó suerte fuera de La Rioja, nunca ha dejado de aportar goles al Varea. De hecho, el delantero de Miranda de Ebro ha terminado en cinco ocasiones como máximo artillero del Grupo XVI de Tercera (temporadas 2011-12, 2013-14, 2014-15, 2015-16 y 2016-17).

El atacante reconoce que la cifra es «muy bonita», pero no quiere acaparar todos los méritos. «La mayoría de mis goles llegan gracias al trabajo que hacen mis compañeros», afirma. «En muchos casos, yo sólo tengo que empujar el balón o terminar las jugadas que ellos han hecho», apostilla. Aun así, los guarismos firmados por Pérez son sinónimo de regularidad. No hay duda. «Si he podido alcanzar esas cifras ha sido porque las lesiones me han respetado», expone el ariete, que en julio cumplió 30 años.

Goleador y entrenador

Con respecto al futuro, Rubén Pérez prefiere no marcarse metas goleadoras. «Mi objetivo es seguir todos los años que pueda jugando al fútbol», expone el delantero, quien compagina su labor como jugador del primer equipo del Varea con la de técnico del bloque de Liga Nacional Juvenil de la entidad logroñesa.

«Llevo años ya como entrenador, pero mi intención es continuar jugando», indica. «Siempre y cuando, las lesiones me sigan respetando», apostilla. Su aportación debe ser clave si el conjunto arlequinado quiere mejorar su actual undécima posición en el grupo XVI De Tercera División.

A pesar de sus registros, el jugador del Varea asegura no obsesionarse por marcar en todos los partidos. «Hay jornadas en las que las cosas se dan mejor y en otras en las que no te salen, pero lo importante es no preocuparse», afirma. Esa mentalidad le ha ayudado a llegar a los 250 goles con el Varea y, aunque califica como «importantes» todos ellos, el de Miranda de Ebro se queda con aquellos que han supuesto algo importante para su equipo. «Los que más recuerdo son los que han llegado en el 'play off' de ascenso o los que han servido para ganar a algún rival directo», asegura. «Y los que más me gustan son los que han sido de chilena o de vaselina», apostilla.