Fútbol. Tercera división

Álvaro ejecuta el plan del Rapid

Canario, jugador del Rapid, emerge entre compañeros y rivales para cabecear el esférico. :: /Antonio Díaz Uriel
Canario, jugador del Rapid, emerge entre compañeros y rivales para cabecear el esférico. :: / Antonio Díaz Uriel

Dos goles del ariete premian el buen trabajo de su equipo para sorprender a una SDL que rompe su buena racha

Iñaki García
IÑAKI GARCÍAMurillo

El Rapid sorprendió ayer a la Sociedad Deportiva Logroñés. Los blanquirrojos llegaban a El Rozo tras encadenar diez triunfos consecutivos, pero vieron cortada de raíz esa racha al caer frente al bloque de José Miguel Varea, que encontró en Álvaro al perfecto ejecutor de un plan que los murillenses desarrollaron a la perfección.

2 RAPID

Álvaro, Pirri (Santolaya, m. 78), Pablo Baños, Ángel, David, Montes, Aguado, Varea (Gonza, m. 54), Canario, Emilio (Prieto, m. 78) y Álvaro.

0 SD LOGROÑÉS

Benji, Sito Castro, Arpón, Chacón, Miguel, Viti (Lacruz, m. 65), Rojas (Ledo, m. 81), Borja Aizpún (Toledo, m. 58), Mikel Prieto, Naceur e Imanol.

Goles:
1-0, m. 71, Álvaro; 2-0, m. 88, Álvaro.
Árbitro:
Juan Borja Guillén, ayudado en las bandas por Laura Bezares y Alba Covaleda. Canario vio amarilla por el Rapid y Naceur y Rojas fueron amonestados por la SD Logroñés.

Los locales tenían claro cómo querían que transcurriera el duelo. Sin balón, juntaron bien sus líneas para evitar que los de David Ochoa encontraran huecos. Y lo consiguieron. A la Sociedad le costó muchísimo poner en apuros a Álvaro Martínez, guardameta murillense, por culpa, por un lado, del buen trabajo defensivo de sus oponentes y, por el otro, de su ausencia de ideas. Los malos controles, los pases a la nada y las conducciones sin sentido resultaron una constante en el juego logroñés.

Aun así, y tras un primer aviso de Emilio a la salida de un saque de esquina, la SDL disfrutó de los mejores acercamientos en el primer tiempo, aunque sólo en un caso el guardameta local se vio obligado a realizar una intervención de mérito. Fue tras un tiro de Mikel Prieto y Álvaro Martínez respondió con nota. El mediapunta palentino disfrutó poco después de otra buena ocasión, pero no pudo alcanzar el centro de su compañero Chacón. También lo intentó Imanol, que ayer no tuvo su día, y el colegiado anuló igualmente un tanto a los blanquirrojos por fuera de juego poco antes del descanso.

El Rapid se estaba defendiendo bien pero, pese a eso, permitió a sus oponentes algunas oportunidades claras, algo que no sucedió en los segundos cuarenta y cinco minutos. Se podía esperar que los murillenses acusaran el esfuerzo realizado ante un rival que pelea por las posiciones cabeceras del grupo, pero no sucedió así. La labor defensiva de los de José Miguel Varea fue encomiable, gracias a las continuas ayudas. Si un compañero no llegaba a despejar un balón, allí estaba otro para hacerlo. La Sociedad nunca se sintió cómoda.

Aparece Álvaro

Para que el plan del Rapid alcanzara la perfección, restaba que los murillenses fueran capaces de hacer daño a sus rivales con el balón en su poder. Y eso sucedió cuando Álvaro apareció. Hasta el minuto 71, el delantero argentino había peleado mucho, pero no había lucido en ataque. Así sucedió hasta que su compañero Emilio le filtró un excelente pase en profundidad en busca de su velocidad. El ariete echó a correr, le ganó la partida a toda la zaga logroñesa y se plantó ante Benji. En el momento de la definición no se puso nervioso, regateó al guardameta de la Sociedad y a puerta vacía puso por delante a su equipo. Golazo.

Quedaban unos veinte minutos para el final y el Rapid intentó arañar todo el tiempo posible al reloj para que sus oponentes no consiguieran el empate. Ochoa quemó sus bazas al meter en el campo a Toledo, Lacruz y Ledo, este último como delantero centro, pero a los blanquirrojos les siguió costando mucho poner en aprietos a Álvaro Martínez. Mikel Prieto lo intentó con un disparo que se marchó alto e Imanol lo acarició tras un pase de Naceur. Un mal control le impidió hacer la igualada.

El Rapid se defendió hasta que en el minuto 88 sentenció. Álvaro puso en aprietos a Lacruz, le robó el esférico y, desde la frontal del área, enganchó un disparo ajustado que Benji no pudo despejar. El argentino consumaba así la sorpresa: el Rapid se hacía con la victoria y la SDL se marchaba de vacío. El plan de los de Murillo había salido a la perfección.