Europeo sub-21

La sub-21 depende de sí misma, aunque lo tiene difícil

Once de la selección española sub-21 ante Bélgica./Alessio Tarpini (EFE)
Once de la selección española sub-21 ante Bélgica. / Alessio Tarpini (EFE)

Una victoria por tres goles ante Polonia le daría a España el primer puesto de grupo, la clasificación para semifinales y el billete olímpico

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

La derrota de la selección española sub-21 frente a Italia en su debut en el Europeo de la categoría hizo saltar todas las alarmas. A priori, y a tenor del buen nivel de los transalpinos y de la permisividad del arbitraje con su dureza por su condición de anfitriones, todo hacía indicar que la primera plaza del grupo ya tenía dueño y que España debería luchar por ser la mejor segunda de los tres grupos. Sin embargo, la victoria de Polonia ante Italia ha cambiado por completo el panorama. Ahora, los polacos son líderes, con seis puntos, y España e Italia suman tres sin que Bélgica haya estrenado aún su casillero en el torneo.

Esta clasificación provisional, a la espera de la última jornada, apunta a un triple empate si la selección dirigida por Luis de la Fuente logra doblegar mañana a la sorprendente Polonia. En tal caso, el balance goleador en los tres partidos disputados entre las tres selecciones sería el factor decisivo. Ahora mismo, tras la derrota 3-1 ante Italia, España tiene un -2 (1-3), mientras que después de la victoria 1-0 de Polonia frente a los italianos, los transalpinos se quedan con un +1 (3-2), al igual que los polacos (1-0). Así las cosas, a España no le vale ganar el duelo ante Polonia, ya que incluso podría acabar tercera en tal caso. La sub-21 depende de sí misma, pero debe ganar por dos goles de diferencia para asegurar el segundo puesto y por tres si quiere alcanzar el liderato del grupo. Con este supuesto, no debe estar pendiente de lo que ocurra en el Italia-Bégica, aunque un tropiezo de la anfitriona le daría el primer puesto y el acceso a semifinales simplemente ganando su partido, sea cual sea la diferencia de goles.

Más allá de estas cuentas, la sensación entre cuerpo técnico y jugadores de la sub-21 es que se ha superado un 'match ball'. De hecho, hasta el gol 'in extremis' de Fornals al borde del minuto noventa, España estaba virtualmente eliminada, y apenas unas horas después pasaba a depender de sí misma. Tras un partido dominado por la selección española durante gran parte de los noventa minutos, los dos únicos peros a su juego residen en la debilidad a balón parado, una faceta en la que recibió el gol belga y no pudo aprovechar el gran número de faltas y saques de esquina del que dispuso, y la falta de gol en relación al total de ocasiones generadas.