Noche mágica al ritmo de Isco

Sergio Ramos besa la bota derecha de Isco después de que el malagueño marcase ayer su tercer gol a Argentina. :: JUAN MEDINA / REUTERS
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Sergio Ramos besa la bota derecha de Isco después de que el malagueño marcase ayer su tercer gol a Argentina. :: JUAN MEDINA / REUTERS

España golea sin piedad a Argentina, que no contó con Messi y sufrió un calvario ante una selección que ilusiona

RODRIGO ERRASTI

MADRId. Esta selección ilusiona. Es cierto que un España-Argentina sin Leo Messi es una comida sin pan y como sucede con cualquier manjar uno piensa que con el resultado final te iba a dejar más satisfecho. La ausencia de 'La Pulga' llegó cuando ya se había colgado el 'no hay billetes', por lo que nadie dejó de acudir al Metropolitano para asistir a un duelo que tuvo aire de Mundial. No por el histórico 6-1 final -parece imposible repetir una goleada aplastante así en Rusia-, sino por la cercanía del torneo, por la presencia de más de 10.000 hinchas pasionales argentinos que disfrutaron con el himno de su patria y la buena voluntad de su selección ante una España que está armada para intentar conseguir una nueva estrella.

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Lopetegui tiene un plan y su equipo lo está desarrollando sin tacha, más allá de los seis goles ante una Argentina en construcción, que encajó la peor goleada de su historia. En el Metropolitano, que vivió un estreno inolvidable con la selección, arrancó con nueve de los que brillaron en Alemania, sólo introduciendo a Asensio por el ausente Silva y dando la titularidad a Diego Costa. En su cabeza el atlético es el titular y demostró con un gol sus condiciones. La idea era la misma y confirmó que la dupla Koke-Thiago en el medio puede ser una opción viable en caso de necesidad, ya que nadie duda de que el catalán será siempre titular cuando esté mínimamente apto. Y además, esta vez terminó con éxito las jugadas en campo ajeno: nueve remates, seis goles.

España
De Gea, Carvajal, Piqué (Azpilicueta, m. 71), Sergio Ramos, Alba (Marcos Alonso, m. 76), Koke, Thiago (Parejo, min. 82), Iniesta (Saúl, m. 56), Asensio, Isco (Lucas Vázquez, m. 76) y Diego Costa (Aspas, m. 46).
Argentina
Romero (Caballero, m. 22), Bustos (Mercado, m. 62), Otamendi, Rojo, Tagliafico, Biglia, Mascherano (Pavón, m. 57), Banega (Pablo Pérez, m. 61), Meza, Lo Celso e Higuaín (Lautaro, m. 58).
Goles
1-0, m. 12: Diego Costa. 2-0, m. 27: Isco. 2-1, m. 39: Otamendi. 3-1, m. 52: Isco. 4-1, m. 55: Thiago. 5-1, m. 74: Aspas. 6-1, m. 75: Isco.
Árbitro
Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó a Tagliafico,Isco, Meza, Rojo y Pavón.
Incidencias
Amistoso disputado en el Wanda Metropolitano. 67.600 espectadores, de ellos más de 10.000 argentinos. Marcos Alonso y Parejo debutaron como internacionales, el undécimo y duodécimo en la era Lopetegui.

Argentina quiso competir la posesión a España. De hecho, la primera ocasión fue visitante. Tras más de 20 toques de Argentina, que intenta ser fiel al estilo Sampaoli de salir con la pelota jugada desde su portero, Meza encontró en carrera dentro del área a Higuaín. El 'Pipita' se adelantó a Ramos, pero no acertó a embocar con un remate mordido en el área chica. La alta agresividad de los argentinos le proporcionaron alguna recuperación en campo ajeno, pero en general estuvieron desacertados en la combinación.

Eso les costó caro y varios goles. Y es que Iniesta no sólo da pases mágicos. También presiona y roba balones que acaban en gol. En uno de ellos, Asensio se la dejó a Diego Costa en el punto de penalti y el hispano-brasileño marcó con fe y corazón, jugándose la tibia al chocar con Romero. El golpe no terminó con Costa, a veces también tremendista en los gestos, pero sí con Romero, que dejó su sitio a otro suplente en la Premier: Willy Caballero.

Unidos en la adversidad

Argentina, a falta de fútbol, acertó en una acción a balón parado mal defendida por España. Seguro que Lopetegui trabajará en estos meses cómo mejorar un parte del aspecto defensivo. Y es que de los 12 goles encajados en su etapa, un 75% llegaron en acciones de estrategia. Cabeceó sólo Otamendi, que la picó al suelo, pero no estuvo fino De Gea. Lo sabía el portero y también sus compañeros, que le fueron a abrazar casi más que a Aspas por su asistencia desde portería en el 5-1. En esos detalles se ve que Lopetegui está construyendo un equipo. Se arropan unos a otros y se pudo ver en los aplausos que se llevó Piqué de sus compañeros cuando evitó una contra poniendo en riesgo una rodilla derecha muy tocada mientras alguno aún va al estadio a silbarle y a dudar de su compromiso.

Lopetegui quiso insistir sin variar mucho el plan. Aspas accedió por Costa y agitó el duelo. De un buen desmarque suyo llegó el 3-1. Encaró a Caballero, lo dribló con un toque demasiado largo pero fue lo suficiente inteligente para controlar, girarse y asistir a Isco en carrera. Segundo del malagueño. A veces se adorna en exceso con la pelota en lugar de buscar a un compañero, pero su mentor le está puliendo esos pequeños defectos. Cada vez es más completo.

No se relajaron los españoles con los cambios y fueron a demostrar a su técnico por qué deben tener un sitio en Rusia. Aspas, un incordio viviendo en el alambre del fuera de juego para una defensa que acabó dando palos a destiempo con riesgo de lesión, marcó el quinto en una salida desesperada de Caballero. Isco aprovechó para firmar su tercero de la noche y se fue en una ovación casi similar a la que se llevó el hombre que marcó para lucir la primera estrella en el pecho: Iniesta. Hay mimbres para soñar con repetir.