La UDL choca contra su ansiedad
El conjunto blanquirrojo encaja una nueva derrota, esta vez en casa, en un encuentro que no pudo materializar sus ocasiones ante un Eibar B que marcó de penalti
Rabia. En Las Gaunas el enfado era generalizado al grito de 'Directiva, dimisión'. Segundos antes la Unión Deportiva Logroñés acababa de encajar una nueva derrota que le deja estancado en tierra de nadie. Esta vez el conjunto blanquirrojo cayó en manos de un Eibar B que no había hecho demasiado para llevarse los tres puntos de Las Gaunas, pero que fue mucho más eficaz que un equipo blanquirrojo que acabó desquiciado, sin respuestas futbolísticas y pidiendo perdón a su afición. Un gol de Amilibia desde el punto de penalti condenó a una UD Logroñés que volvió a chocar contra sus propias ansiedades.
Y eso que comenzó bastante activo el bloque riojano, haciendo daño al filial armero por la parcela derecha, donde Santana y Val crearon mucho peligro. Lo generaron a costa de un Gastesi que no lograba impedir que el lateral le ganara la espalda una y otra vez. Y ese peligro se transformó en un par de ocasiones claras que Lhery ni el propio Val pudieron empujar a gol.
UD Logroñés
Taliby, Val, Larrea, Cabetas, Camacho, Marí (Issman, m. 84), Benítez (Rivero, m. 72), Rezola, Otadui (Urki, m. 64), Santana (Febas, m. 72), Lhery (Lupu, m. 46).
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Eibar B
Ayala, Amilibia, Llorente, Redondo (López, m. 72), Zubiría (Larrañaga, m. 80), Pérez (Mateos, m. 57), Gastesi, Asenjo (Aguirre, m. 72), Santolaya, Delgado y Pastor.
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Gol: 0-1, m. 28, Amilibia, de penalti.
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Árbitro: Alberto Martín. Mostró tarjeta amarilla a los locales Val, Marí, Otadui y a los visitantes Pérez. Expulsó con roja directa a Amilibia (m. 78)
El conjunto blanquirrojo parecía tener el mando del encuentro y jugaba relativamente cómodo. En la otra banda, Camacho también adelantaba filas ayudado por Otadui, mientras Manex Rezola, con las ideas bastante claras, llevaba una y otra vez el juego al área visitante.
Pero el Eibar B no se dejó amedrentar por esa posesión y con transiciones rápidas también empezó a fomentar dudas en la defensa local, como un balón que aprovechó Pérez para escaparse de Camacho y enfrentarse a Taliby en un mano a mano que enmudeció a Las Gaunas. El extremo armero optó por tratar de sorprender al portero blanquirrojo con una vaselina que se le escapó por poco.
Pese a que el control era riojano, en una jugada anodina, Val cometió una falta increíblemente infantil dentro del área pugnando por el balón. El cronómetro marcaba el minuto 28 cuando Amilibia transformó la pena máxima con un disparo suave al centro que Taliby estuvo a punto de desviar. La UDL se veía obligada a tener que remar otra vez con un resultado adverso, una historia con la que ya ha convivido demasiado en este inicio de curso.
Con el gol, el Eibar ganó confianza mientras se empezaba a escuchar cierto enfado desde las gradas. A la UD Logroñés le entró ansiedad y comenzó a cometer errores, perdió la posesión del balón y perdió confianza. Por suerte llegó el descanso para poner las ideas claras nuevamente.
Tras el paso por vestuarios Lupu entró por Lhery y la UD Logroñés cambió de actitud. Desde ese momento el Eibar quiso quitarle revoluciones al encuentro, lo que desesperó por momentos a los locales. Pese a ello, los de Mendia se hicieron con el control del esférico y las ocasiones para empatar crecieron. Otadui conectó con Lupu y entre ambos generaron oportunidades claras. Un centro del guipuzcoano llegó a Manex, que lanzó su zurdazo muy alto.
Por encima del travesaño también se marchó posiblemente la más clara de la UDL en un centro de Santana desde la derecha que Otadui desperdició completamente solo y con el portero Ayala vencido. Las situación seguían repitiéndose. Manex se escapaba por la línea de fondo y Benítez no podía rematar con claridad. O una de Lupu en la que aprovechó un error de la defensa para eludir a Ayala para marcar, pero el delantero se quedó sin ángulo para rematar. Ansiedad tras ansiedad que acabó colmando la paciencia de la afición, que reclamó la dimisión de la directiva blanquirroja.
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