EL TIEMPO Y LA RAZÓN

SERGIO MARTÍNEZ A PIE DE CAMPO

Dicen que el tiempo da y quita razones. Una fórmula que invita a no realizar valoraciones en caliente y cortoplacistas. Ya vendrá el futuro a evaluar nuestro presente. Hace media temporada, tras perder en La Planilla, la directiva de la UD Logroñés decidía mantener a Sergio Rodríguez pese a la desastrosa realidad en la tabla y el clamor de parte de la afición blanquirroja. Parecía un callejón sin salida. Igualmente, en las últimas semanas el Calahorra se ha enfrentado al juicio de sus socios por los numerosos movimientos del mercado invernal, con salidas de jugadores queridos y llegadas de otros que todavía debían demostrar su valía.

Y el tiempo, tan ilógico en el fútbol, ha llegado con razón. La UD Logroñés puso ayer fin a una racha imposible en Segunda B, con siete partidos con la portería a cero y cinco victorias consecutivas. Todavía resuena el eco de ese clamor contra Sergio Rodríguez, como recuerdo de que las prisas no son buenas consejeras y la pausa es una virtud en el deporte. Los blanquirrojos fueron ayer un equipo gris, pero se lo pueden permitir.

El Calahorra necesita unas cuantas jornadas más para revisar sus últimas decisiones pero es difícil cuestionarlas con la cabeza fría. Es imposible, por ejemplo, imaginar a día de hoy a un Calahorra sin Emilio Lozano y Echaide. Dos jugadores que ejemplifican ese salto de calidad que los rojillos han dado en el mercado de invierno. Rodrigo seguirá siendo añorado, pero el cómputo general es el que debe contar. Capítulo aparte merecen las renovaciones. Que Yasin, Parla o Morgado tengan ya contrato para el próximo curso es otro movimiento inteligente.

El fútbol es emocional, pero a veces sienta mejor en frío. Cerrar los ojos, contar hasta diez, y entonces actuar o criticar. Algo que también debería aplicarse sobre el césped. Aunque los protagonistas se empeñen en que todo debe quedar en el campo, cada gesto, cada palabra, cada protesta, salta a la grada y ahí no se olvida tan fácilmente. Aunque también ciertos aficionados deberían templar los ánimos y tener la fiesta en paz. Que partidos como el de ayer no se viven todos los días.