SEGUNDA DIVISIÓN B

Sobrevivir en la cuerda floja

Isaac Manjón juega el balón en un entrenamiento de esta semana. /Sergio Martínez
Isaac Manjón juega el balón en un entrenamiento de esta semana. / Sergio Martínez

El Calahorra visita al Izarra con una nueva necesidad de ganar y no acercarse más al descenso

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZLogroño

El Calahorra está avanzando paso a paso por la cuerda floja, buscando cruzar al otro lado: la permanencia. Pero ese avance no es seguro, pisando con dudas y algunos sustos y tropiezos todavía sin graves consecuencias. La meta, sin embargo, se ve cada vez con menos claridad y no se permiten muchos más pasos en falso. Los rojillos visitan esta tarde (17.00 horas) uno de los escenarios más determinantes en ese camino hacia el objetivo: Merkatondoa. En el campo estellés se encontrarán a uno de los rivales directos, que actualmente marca la primera posición de descenso, un Izarra más acostumbrado a sobrevivir en este tipo de situaciones y que también asume con grandes necesidades la cita de esta tarde.

Solamente tres puntos separan a los rojillos del equipo navarro. Hace menos de dos semanas entraron en esa zona peligrosa que reduce el margen de error a un partido. Una derrota en el día de hoy igualaría las cosas después de una temporada en la que el Calahorra ha distanciado el descenso con holgura hasta las últimas semanas. En la pasada jornada descendió un nuevo escalón, hasta la decimocuarta posición. Otro paso atrás, aunque la distancia fuese la misma.

Merkatondoa es un campo de hierba artificial que hace el fútbol difícilmente controlable

El Izarra cayó en La Planilla en la primera vuelta en un partido plácido para el Calahorra

La tendencia del Calahorra preocupa. Hace unas semanas podía excusarse en lo difícil de un calendario que le emparejaba con la la UD Logroñés o el Mirandés, pero cuando llegó la hora de dar la talla volvió a fallar. El punto de inflexión debía haber sido la anterior jornada ante el Arenas, un rival directo que visitaba La Planilla, dispuesta a volver a disfrutar con los suyos y alejar los fantasmas. Sin embargo, el Calahorra jugó uno de los peores partidos de la temporada, aunque ya van unos cuantos, y terminó dando por bueno un empate en cierta medida justo pero insuficiente para las aspiraciones rojillas.

La segunda cita señalada en el calendario es la de esta tarde. Después llegan en un mes el Racing, el Barakaldo y el Langreo. Tres equipos ante los que sumar cualquier cosa ya sería positivo. Uno de los motivos por los que el Calahorra necesita la victoria en Estella es afrontar ese complicado futuro cercano. Pero existen otras muchas razones que empujan a la necesidad ante el Izarra, un rival directo que no está logrando grandes resultados en las últimas semanas, pero que se muestra siempre competitivo y mantiene opciones. Sus ocho partidos más recientes se han resuelto con empate o un resultado por la mínima.

Uno de los principales condicionantes del partido será el escenario. Merkatondoa es un campo con una hierba artificial que hace el fútbol difícilmente controlable. Deberá el Calahorra adaptarse a juego más directo y mantenerse atento a las segundas jugadas, que serán las que decanten la balanza del partido. Intensidad y atención. La teoría es clara pero será difícil para los rojillos sentirse cómodos en un terreno de juego de esas características, al contrario que su rival.

El Izarra cayó en el encuentro de la primera vuelta en La Planilla por 2-0, en un partido plácido, uno de esos a los que el Calahorra ya no acostumbra. Desde ese partido los riojanos sólo han logrado tres victorias más. Una renta pobre para media temporada. Los navarros saben que en poco se parecerá el de esta tarde a aquella cita y en las últimas semanas han puesto en apuros al Racing, el Barakaldo y el Langreo, precisamente próximos rivales del Calahorra. No afrontan el duelo de esta tarde con temor sino con el convencimiento en sus opciones y también una cierta urgencia por meter en problemas a otro rival.

Las dinámica son muy importantes en el fútbol y la del Calahorra es a la baja mientras que la del Izarra, sin grandes alardes, invita a crecer. Es un buen día para romperla. Un día en el que hace falta romperla. El Calahorra viaja a Estella convencido en su trabajo y sus posibilidades para mostrarse superior al Izarra incluso cuando algunos aspectos no invitan a pensar en ello. Muchos motivos hay para creer pero el crédito está agotándose y cada error costará más resolverlo. Una victoria en Merkatondoa es el único resultado posible.