UD LOGROÑÉS

SÍ SABEN GANAR

Los jugadores de la
UD Logroñés se abrazan
para celebrar el segundo
gol del partido.
:: fernando díaz
/
Los jugadores de la UD Logroñés se abrazan para celebrar el segundo gol del partido. :: fernando díaz

La UD Logroñés suma su primer triunfo liguero y salva la cabeza de Sergio Rodríguez Iglesias, Bobadilla y Víctor fueron las novedades del once blanquirrojo en un partido que decidieron los goles de Marcos André y Rubén Martínez

Logroño. Con Valverde ganando el Mundial de ciclismo y Europa imponiéndose en la Ryder Cup de golf, la UD Logroñés no podía fallar y redondeó una jornada a la que la selección española femenina de baloncesto puso la guinda con el bronce en el Mundial.

Sergio Rodríguez comparecía con la soga al cuello y salió reforzado. Primero por sumar la primera victoria de la temporada (2-0 ante el Real Unión). Y además por 'revolucionar' el once inicial enviando un claro mensaje a la plantilla. Aquí nadie tiene el puesto fijo, por mucho nombre en la categoría que le preceda. Así, dos de los centrales llamados a ser titulares Santamaría y Bijimine se quedaban fuera, el primero de la convocatoria, y el segundo del once titular. Bobadilla, del filial, debutó y lo hizo a la perfección.

Los blanquirrojos firman su mejor partido coral y salen de los puestos de descenso La revolución en el once riojano surtió efecto y el equipo estuvo menos previsible y con más desparpajo

Lo mismo ocurría en el lateral derecho. Juan Iglesias, del filial (20 años), y Víctor López (21 años), ocuparon la banda derecha. Y los dos firmaron un gran encuentro.

No es que desaparezca la preocupación por la marcha del equipo, pero Sergio Rodríguez gana una semana más de tiempo. Sin embargo, la victoria de ayer hay que hacerla buena ganando en Lezama el sábado próximo.

La primera mitad fue una prueba de paciencia para la UD Logroñés que buscó el gol desde el primer minuto. Por primera vez en la temporada los blanquirrojos fueron un equipo vertical, con dos bandas profundas. Víctor por la derecha y Jaime Paredes por la izquierda generaban mucho peligro.

Este último protagonizó la primera llegada de peligro en jugada personal. Apenas se habían cumplido diez minutos de partido.

En realidad la primera mitad fue un monólogo de los de Sergio Rodríguez, que veía el partido de pie, junto al banquillo, dando muchas instrucciones a los suyos.

Víctor y Juan Iglesias dotaron de velocidad a la banda derecha y además no acusaron su juventud en un choque tan importante. Un centro del logroñés finalizó con un balón suelto de la frontal del área que Carles Salvador golpeó y Garrido despejó a saque de esquina.

Muy tranquilo estuvo el centro de la zaga blanquirroja. Caneda, el veterano, y Bobadilla (la gran novedad), el novel, formaron una pareja bien avenida que no pasó apuros.

Rondaba el gol la UD Logroñés, ronroneaba el público en cada ataque, gustaba lo que se veía. Faltaba la salsa del fútbol, el gol. Y llegó precisamente en una acción individual a pesar de que ayer los blanquirrojos se asociaron como nunca. Marcos André se hizo con un balón en la la línea de tres cuartos, se plantó en la frontal del área, engatilló su derecha y el balón salió raso, pegado al palo derecho de la portería de Txusta. Gol. Liberación. Rabia y alegría a partes iguales.

Con el marcador a favor se marcharon los jugadores a los vestuarios. Resultado justo por lo visto sobre el terreno de juego. Pero había que mantener y, en la medida de lo posible, aumentar la ventaja.

Lo cierto es que no varió la decoración tras la reanudación. La UD Logroñés seguía siendo un equipo mandón, que llevaba el peso del partido y tenía el control del balón. Se esperaba a un Real Unión más ambicioso pero, o no supo, o no le dejó el equipo blanquirrojo.

Marcos André avisó en dos ocasiones de que quería marcar el segundo gol. Primero perdió una gran ocasión por buscar su pierna buena y no disparar con la zurda. Y a continuación, en una gran jugada personal, buscó un lanzamiento con efecto al palo largo que se marchó por encima de la portería.

Susto en el Municipal

Enmudeció Las Gaunas cuando Etxaburu aprovechó la única opción real del ataque vasco para fusilar a Miguel dentro del área. Respondió a la perfección el capitán. Corría el minuto 70 y los fantasmas asomaban.

Llegó la tranquilidad con un robo de balón de Olaetxea -ayer firmó su mejor partido con la camiseta de la UDL- que habilitó a Marcos André para que el brasileño se plantara en el área, se perfilara para su pierna buena y disparara a portería. Txusta despeja el tiro y Rubén Martínez, en el primer balón que tocaba recién salido al campo, empujaba el esférico al fondo de la red. Minuto 75 y dos goles de renta. La primera victoria no se podía escapar.

Aún tuvo tiempo Jaime Paredes, que regresó con nota tras su lesión, para estrellar el balón en el lateral de la red en el tiempo añadido. Tres puntos de tranquilidad y a seguir. Siguiente objetivo: Athletic B.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos