Rodríguez pide «vida» a su equipo

Mikel Santamaría juega el balón ante la oposición defensiva de Víctor Martínez. :: díaz uriel/
Mikel Santamaría juega el balón ante la oposición defensiva de Víctor Martínez. :: díaz uriel

El técnico incide en su primera sesión en la posesión y circulación rápida del esférico

M.G. LOGROÑO.

Jueves, presentación; viernes, primer entrenamiento; sábado, segundo y descanso. La plantilla de la UD Logroñés ha marcado el ritmo de temporada, que lógicamente se intensificará a partir del lunes, cuando comienza la semana natural.

«Vida», gritaba ayer Sergio Rodríguez en el transcurso de la primera sesión. Los jugadores blanquirrojos concedieron todo el protagonismo al balón. Éste manda y a partir de su papel estelar se mueven todos. Vida para alentar un movimiento de balón rápido, una circulación sin pausa. Control y pase. Cuanto más rápido, mejor. Cuanto más rápido, menos tiempo tiene el rival para frenar la iniciativa. Ahora bien, hace falta calidad para ello. Y este equipo parece tenerla. La muerte ante el balón no sirve para un técnico que basa la fuerza de sus conjuntos en la posesión y el toque.

Sergio Rodríguez advirtió el jueves de su intención de crear, primero, un equipo. Fue una de las palabras más repetidas en su primera rueda de prensa de la temporada. Y ayer se centró ya en eso, en crear un equipo. Héctor Urquiaga maneja la preparación física y Rodríguez se centra en el fútbol, pero una y otra no se entienden por separado.

El técnico trabajó por grupos. Pase en corto, pase en largo. Recibo y doy el balón. Todo en milésimas de segundo buscando balones por dentro, apelando a un pivote sobre el que girar, y balones hacia afuera, en busca de espacios, de hacer más grande el campo. Y del pivote creativo al trabajo de recuperación de balón. Rondos con uno y dos jugadores por dentro. Ritmo por fuera y tensión en la recuperación. Siempre por grupos. Y luego, a correr, en busca de un nuevo rondo. Físico y balón. Y calor, mucho calor a primera hora de la mañana.

Pero no todo fue fútbol. César Remón se ejercitó en el gimnasio; Álvaro Arnedo, también; Kike y Juan Viguera, jugadores del filial, alternaron gimnasio y césped. Todos caminan hacia su estado físico óptimo; todos ha trabajando durante estos dos meses. Nadie obvia la dificultad de jugar en un bloque que ayer sumó más competitividad con el fichaje de Borja Sánchez, aunque ayer aún no lo sabían.