Segunda B | UD Logroñés

«Aún me queda una bala, que es ascender con el Logroñés como jugador»

César Remón, en diferentes momentos de la entrevista que mantuvo ayer en Diario LA RIOJA y en la que explicó su prematuro adiós al fútbol. :: / Sonia Tercero

El 'comandante' blanquirrojo explica su adiós al fútbol, habla de su gran ilusión y piensa en su futuro unido a un deporte que ama

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

César Remón rompió ayer su silencio. El jueves anunció que no volvería a jugar a fútbol por una serie de lesiones musculares. Un trago difícil que poco a poco va digiriendo. Por ahora no sabe qué hará más allá del 1 de julio, pero tiene claro que hasta esa fecha peleará porque la UD Logroñés ascienda a Segunda División.

- Han pasado cuatro días desde que anunció su adiós al fútbol obligado por las lesiones. ¿Ha asumido ya la realidad o no había nada que asumir porque no había otra salida?

LA FICHA

Nombre
César Remón Aguirre
Nacimiento
Logroño.
Edad
33 años (2/10/1985)
Demarcación
Centrocampista
Altura/Peso
1.83 m./73 Kgrs.
14
temporadas en Segunda División B en las que ha vestido las camisetas del Alavés B, Peralta, Alfaro, Denia, Ontinyent, Alcoyano, UCAM Murcia y UD Logroñés.
3
temporadas en Segunda División, con el Castellón, Alcoyano y UCAM.
partidos en ambas categorías, en los que ha sumado 26
139 minutos y ha marcado 30 goles. Ha logrado dos ascensos a Segunda y ha vivido cuatro descensos, dos de ellos a Tercera División.
encuentros ha disputado con la camiseta de la UD Logroñés, desde que debutó con ella el 22 de enero del 2017, en Majadahonda
Su último encuentro lo disputó el 12 de enero del 2019, frente al Athletic de Bilbao.
minutos ha jugado con la UD Logroñés
De ellos, 120 en Copa del Rey, contra el Formentera.
gol ha marcado en esos 57 partidos
Fue el 19 de marzo del 2017 frente al Albacete.

- No quedaba más remedio que asumirlo porque después de las pruebas que me realicé me dijeron que no era apto para seguir jugando profesionalmente. Es verdad que en ese momento fue un shock porque he estado jugando toda la vida.

- Exactamente, ¿cuál es su lesión?

- He tenido ocho roturas musculares en dos años. Me hice una biopsia para analizar la caída de las fibras y ahí se vio que no podía seguir jugando. No me dijeron que no podía seguir, simplemente que cada lesión sería peor y tardaría más en recuperar.

- ¿Ese es el momento en el que toma la decisión?

- Cuando te dicen que cada dos por tres vas a estar roto no hay decisión alguna que tomar. Afortunadamente, la vida no sólo es el fútbol y espero tener una buena calidad de vida.

- Este momento, el de la retirada, no lo quiere vivir ningún jugador y mucho menos si no lo elige él. No sé hasta qué punto mitiga esta obligación el hecho de que sea en casa.

- Tras unos días lo ves de forma diferente. Al menos hemos encontrado cuál era el origen de los problemas. No estamos haciendo nada mal dentro del club en relación con la lesión.

- Se fue muy joven de Logroño y regresó con una enorme experiencia. ¿Qué le ha enseñado el fútbol en estos años?

- He aprendido mucho porque he vivido todas las caras del fútbol. Ascensos, descensos, alegrías, tristezas, he cobrado al día, no me han pagado... pero he hecho muchos amigos.

- ¿Por qué es tan complicada esta categoría llamada Segunda B?

- Por la desigualdad. Hay equipos que son profesionales y otros que son aficionados. Hay campos como El Sardinero y otros como el del Gernika. Hay futbolistas que juegan y tienen otro trabajo para poder vivir y otros futbolistas que sí viven del fútbol. Hay una enorme disparidad.

- ¿Se puede vivir del fútbol en segunda B?

- Al día. Nada más. No puedes generar un colchón del que vivir el resto de tu vida. El jugador de esta categoría debe darse cuenta de que tiene que formarse porque cuando se acabe el fútbol tendrá que seguir trabajando.

- ¿Cuál es el mejor recuerdo que le deja el fútbol?

- Tengo tres. Los dos ascensos con Alcoyano y UCAM Murcia y el debut en Las Gaunas, contra el Toledo. Ha pasado tiempo, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Salí y vi una pancarta.

- Vivió su último encuentro contra el Athletic B. Jugó ocho minutos. ¿En algún momento ha tenido la sensación de estar cercano al adiós?

- Jamás. Desde que me he roto continuamente, cada vez que me recuperaba me lo tomaba como una oportunidad de jugar en el Logroñés porque sabes que este club demanda una exigencia y quizá el año que viene no puedes lograrla y no sigues en él. Cada oportunidad de jugar ha sido una final para mí.

- ¿Tiene la sensación de que deja el fútbol sin completar su obra?

- Sí. Sí, porque mi sueño era ascender con el Logroñés como jugador. Es complicado, aunque puedo vivirlo sin participar directamente, pero sí estando en el vestuario.

- ¿Cómo vivía desde fuera lo que pasaba en el fútbol logroñés?

- Para darse cuenta de cómo está el fútbol en Logroño hay que irse fuera. La gente de aquí no es conscientes de que está todo muy contaminado desde la desaparición del Club Deportivo Logroñés. No es consciente del mal ambiente que reina.

- La UD Logroñés vive su décimo aniversario y ha disputado dos fases de ascenso. ¿Qué cree que le falta al club y a la ciudad para dar el salto a Segunda?

- Es complicado ascender. Oviedo y Cádiz pasaron muchos años invirtiendo millones de euros en el ascenso. En este deporte uno más uno no siempre son dos. Si fuera así, quien más dinero tiene antes asciende. Sí que echamos de menos una ciudad deportiva y unas instalaciones acordes al proyecto. Al final, tienes que dar con la tecla de todo. Igual firmas a un delantero de 25 goles, pero llega a tu equipo, se acaba de divorciar y no repite esa cifra porque no está en condiciones de hacerlo. Al final, el jugador es una persona y el día a día duele, porque llevas el aspecto profesional al personal. El fútbol en Segunda B es un trabajo más.

- Es su tercer proyecto en la UD Logroñés. ¿Es el más potente de los que ha vivido?

- Sí. En todo. Se han mejorado las instalaciones, la plantilla, el cuerpo técnico, médico... hemos dado un salto a todos los niveles, pero hay que ver si es suficiente o no.

- Que acudan 3.000 personas a Las Gaunas, ¿es mucho o es poco?

- Ojalá fuera más, pero yo estoy muy contento con los que van a al campo. A veces que vaya más gente no significa que presione más. Yo ascendí a Segunda con el UCAM con 1.500 personas en el campo y con el Alcoyano, como mucho había 3.000.

- ¿Qué ha significado para usted jugar en Las Gaunas?

- Todo. Siempre quise jugar en este campo y dar unos buenos años al Logroñés, pero las piernas no han aguantado todo lo que hubiera deseado.

- ¿Por qué un domingo es diferente cuando juega el Logroñés?

- Porque juega Logroño y porque juega el Logroñés. Para mí, la UD Logroñés representa a Logroño. Es algo bonito con lo que debe identificarse la gente.

- ¿Por qué para usted la UD Logroñés es simplemente Logroñés?

- ¿Y por qué no? Para algún aficionado de la Sociedad, será su Logroñés. Para mí, la UD Logroñés es mi Logroñés.

- Quizá cueste menos decirlo desde fuera de La Rioja.

- Lo único que está claro es que el Club Deportivo Logroñés no está. Todos quisiéramos que siguiera vivo y honrar su memoria porque nos ha dado los mejores años de fútbol a esta ciudad, pero no está. Esa es la realidad.

- ¿Vive esta ciudad en el pasado?

- Posiblemente estemos anclados en él, pero hay que mirar hacia adelante.

- Es usted un futbolista atípico porque es un hombre formado académicamente. ¿Cómo ve su futuro?

- No me lo he plantado. Hablaré con el club para saber si cuenta conmigo más allá del 30 de junio y a partir de ahí tomaré una decisión.

- ¿Qué le gustaría hacer?

- No lo sé. Yo me he formado para tener opciones, pero no sé qué quiero hacer.

- Me dicen que le gusta analizar números de fútbol.

- Sí. Soy bastante loco del análisis de datos relacionados con el fútbol y con el juego. Analizar y explicar el fútbol de los equipos. Es algo que ya se trabajaba en el fútbol, aunque no en Segunda B. Antes tenías que pedir un vídeo del partido, que te lo mandasen, el informe escrito a mano... Ahora tienes todos los medios para analizar a un jugador o a un equipo... y al instante.

- Y analizar la economía, por aquello del negocio familiar.

- También, pero ahora mismo no es mi sueño. Quiero seguir vinculado al fútbol, pero si no es posible...

- ¿Entrenar?

- También estoy abierto a ello. Tengo el nivel 2 de entrenador y me gustaría lograr el 3. Me gustan tantas cosas de este deporte que es difícil decantarse por una.

- ¿Cree que si estuviera jugando en una categoría superior esta lesión le hubiera retirado?

- No me lo he planteado. Si es algo genético, me hubiera retirado igualmente. Las lesiones vienen cuando ellas quieren. Es así. Me hubiera gustado jugar más con la UD Logroñés.

- Ha disputado 57 partidos. ¿Le satisface la cifra?

- Evidentemente, no. Tendrían que haber sido muchos más. No me puedo conformar con ese número en dos años y medio. Podía haber jugado 80, pero las lesiones me lo han impedido.

- ¿Se despierta alguna mañana y piensa que éste es el año del ascenso?

- Sí. Me ocurrió al día siguiente de ganar al Racing de Santander porque fue un partido muy intenso, de una enorme comunión con una afición que nos llevó en volandas. Llegábamos a aquel día en un mal momento, con muchas lesiones... y ganamos. Nadie podía imaginar un encuentro como aquel y creo que ha sido el punto de inflexión de esta segunda vuelta.

- ¿Es en ocasiones demasiado fría la afición blanquirroja?

- Para mí, no. Ha recibido muchos palos y ha estado ahí en los momentos malos.

- ¿Se acabarían los males del fútbol de Logroño con un ascenso?

- No lo sé. Hay muchas cosas guardadas del pasado y de viejos equipos. Se han iniciado muchos proyectos, pero es muy complicado triunfar en el fútbol.

- Cuando ve a los niños jugando a fútbol y se da cuenta de que no han conocido el fútbol de Primera en Logroño. ¿Que piensa?

- Me da pena. Estuve el otro día en Pradoviejo y me acordaba de esas experiencias. En Logroño ha jugado Ronaldo, Maradona, Suker... jugadores de talla mundial.

- ¿Qué sueño le queda por cumplir?

- Ascender con el Logroñés. Es mi sueño y además tengo una última bala, que es ascender como jugador del Logroñés. Sé que no sumaré sobre el césped, pero sí que puedo ser partícipe desde dentro, como uno más dentro del vestuario.

- La última, ¿ por qué le llaman comandante?

- Seguramente porque hablo mucho. En el campo meto mucha caña. A veces tengo alguna bronca... Eso es sano para que el equipo este unido.