UD LOGROÑÉS

Marcos André se apunta a Baracaldo

Marcos André y Ñoño corren por las instalaciones del Mundial'82, en la sesión de ayer por la mañana. :: justo rodríguez/
Marcos André y Ñoño corren por las instalaciones del Mundial'82, en la sesión de ayer por la mañana. :: justo rodríguez

El delantero brasileño no sufre lesión muscular, al igual que Rubén Martínez | Con la recuperación del ariete, los riojanos cuentan con trece jugadores, pero confían en que Rubén, Santamaría e incluso Ñoño puedan sumarse

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Al menos, trece. Esa es la pelea con la que la UD Logroñés arranca la semana que concluirá el domingo en Baracaldo. Y sin son dieciséis, mucho mejor. Los jugadores de la UDL se repartieron ayer entre el césped artificial del Mundial'82 y el gimnasio. Los primeros diagnósticos que han llegado a los servicios médicos blanquirrojos indican que Marcos André y Rubén Martínez no sufren lesiones de importancia, mientras que César Remón queda a la espera que saber qué explica la resonancia magnética a la que se sometió el pasado lunes.

La imagen que presentaba ayer el conjunto que entrena Sergio Rodríguez sería preocupante si no fuera porque tanto el técnico como los jugadores se han acostumbrado a no formar un gran número en las sesiones de trabajo. Ayer se contaban catorce futbolistas entre los que se incluían Álvaro Arnedo y Guille Cabrera y, por supuesto, los dos guardametas, Miguel Martínez e Iván Buigues. El resto de integrantes o trabajaba a las órdenes de Héctor Urquiaga o lo hacían en el gimnasio.

Sin embargo, a pesar de ese panorama que podría parecer desolador, las noticias del martes eran buenas. Quizá se podía esperar una mayor presencia de jugadores del filial en la sesión matinal, pero no fue así. Únicamente, Guille Cabrera, que precisamente el sábado jugó sus primeros minutos ligueros esta temporada en Segunda B.

Marcos André concluyó el compromiso frente a la Cultural con molestias en la ingle de su pierna izquierda. Después de disparar a puerta, en los últimos minutos, se echó rápidamente la mano a la zona donde sintió un pinchazo. Finalmente, todo ha quedado en un susto. No hay rotura de fibras ni lesión muscular. Aunque ayer se entrenó a menor ritmo que el resto de sus compañeros, su intención es trabajar esta mañana a la misma intensidad que los demás y preparar junto a ellos el partido del domingo.

Más

No obstante, no es el único que alberga esa intención. Con Marcos en la lista, la enfermería acoge a nueve inquilinos, algunos desde hace mucho tiempo y otros, desde hace unos días. Tres de ellos pueden salir esta misma semana, caso de Rubén Martínez, Mikel Santamaría y Antonio Asencio, Ñoño.

En el caso del catalán, se ha descartado también la lesión muscular después de concluir el sábado con molestias físicas. Santamaría, cuya participación en competición está siendo testimonial hasta la fecha, se lesionó veinticuatro horas antes de que la UD Logroñés jugase en Miranda de Ebro, el 9 de diciembre. La última acción del último entrenamiento. Un pinchazo en su pierna izquierda que derivó en una rotura muscular.

El caso de Ñoño es más llamativo, ya que se retiró lesionado del entrenamiento del martes de la semana pasada. Según la entidad, sufrió una «lesión muscular de grado 2 en el aductor de su pierna derecha». Quizá sería prematuro pensar en su regreso, máxime cuando la entidad cuenta con Iñaki Sáenz para cubrir esa banda izquierda. De momento, el gaditano entrenó ayer junto a Héctor Urquiaga, preparador físico, y no llegó a calzarse las botas de tacos, como sí hicieron Santamaría, André y Lander Olaetxea, que sigue inmerso en la recuperación de su rodilla derecha. El vasco cayó lesionado en el transcurso del entrenamiento del 28 de noviembre y se ha perdido ya seis encuentros de Liga, algo que no entraba en los planes de nadie, incluido el futbolista.

 

Fotos

Vídeos