La maldición de las entradas

Dos coches de la Policía Nacional, a las puertas de Las Gaunas. /L.R.
Dos coches de la Policía Nacional, a las puertas de Las Gaunas. / L.R.

Roban en Las Gaunas dinero ingresado por la venta de entradas para Alicante, así como 70 pases para este partido | Los ladrones forzaron la puerta para entrar en las oficinas y llevarse la recaudación del día anterior por la venta de 430 entradas

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

A las 9.30 horas de este viernes se abrían las oficinas de la UD Logroñés para continuar con la venta de entradas para el partido de este domingo en Alicante. El jueves se habían vendido 430 entradas, a 20 euros cada una de ellas (8.600 euros). Restaban 70, porque además el Hércules no quiere vender más pases a los aficionados blanquirrojos. En la puerta 3 de Las Gaunas, los aficionados esperaban para retirar entradas. Todo quedó suspendido.

La puerta que da acceso a las oficinas de la UD Logroñés estaba forzada, abierta. Puerta débil, de esas que con un destornillador se abren, según se pudo escuchar en el escenario. Incluso de una patada. No hacía falta más. A las puertas del Municipal, dos vehículos de la Policía Nacional. Arriba, efectivos del cuerpo y también de la Policía Científica, que examinaba las dependencias blanquirrojas en busca de pruebas. Buscaban huellas tanto en las cajoneras como en la puerta de acceso.

Las 70 entradas restantes se podrán comprar en Alicante

La UD Logroñés no pudo vender ayer esas 70 entradas que restaban para completar las 500 que se enviaron el jueves. Así, el conjunto blanquirrojo ha tomado la decisión de que se puedan vender en las taquillas del Rico Pérez el domingo.

Para evitar problemas, los responsables del club tomaron ayer los datos de los aficionados interesados acudir al partido de mañana al Rico Pérez y estos podrán adquirir su pase en Alicante, previa presentación del DNI en las taquillas del estadio alicantino.

En un principio, parece que los amigos de los ajeno entraron en el campo por la puerta que se ubica entre la 3 y la 2, es decir, una de las de salida. Saltaron la tapia interior que separa esa puerta del acceso a las oficinas (una tapia de ladrillo y una verja metálica) y subieron a las oficinas. Un campo muy abierto en su interior.

Era un día propicio, ya que el jueves se vendieron 430 entradas. Los empleados de la UDL se fueron al acabar la jornada y volvieron ayer por la mañana. Pero no sólo faltaba el dinero, sino que tampoco estaban las 70 entradas que restaban por vender. El día fue estéril. Oficinas cerradas. Los pases llegaron el mismo jueves en un segundo envío después de que el primero, con otras 500 entradas, se extraviaran. Peor suerte, imposible.