La UD Logroñés se mira en el espejo que gusta a todos

La UD Logroñés se mira en el espejo que gusta a todos

El conjunto riojano recibe esta tarde al Numancia, que suma 21 años en la élite del fútbol español

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Cuatro días después de jugar el primer partido ante su afición, la UD Logroñés vuelve a asomarse al césped de Las Gaunas para recibir al Numancia y cerrar su corta pretemporada en el Municipal, si bien aún le restarán dos encuentros más, la próxima semana, antes de adentrarse en el primer lunes de competición, el 20 de agosto. Desde ese mismo instante, el reto se centrará en Durango y en el primer encuentro de la temporada, ese partido que ya tiene un valor: tres puntos.

La UD Logroñés ha programado tradicionalmente partidos ante rivales superiores en la recta final de su preparación. Por Las Gaunas ha pasado el Athletic de Bilbao, con Fernando Llorente; el Huesca o en este caso el Numancia (20.00 horas). Los sorianos forman un club que se ha convertido en deseo de copia por muchos, pero que pocos (o ninguno) son capaces de replicar.

El calendario es caprichoso. El Numancia de este siglo XXI se gestó en los últimos del anterior, cuando un Francisco Rubio tomó las riendas del club y un grupo de jugadores liderados socialmente por el logroñés Rául Ruiz y por Miguel Ángel Lotina desde el banquillo se midió al Barcelona en cuartos de final de la Copa tras haber eliminado a Real Sociedad, Racing y Sporting, también de Primera División. El Numancia pasó a ser algo más que el equipo de Soria. Era el año 1996. Doce meses después logró el ascenso a Primera y en los últimos veintiún años ha acostumbrado a un ciudad de 40.000 habitantes a la élite del fútbol español. Y viceversa. Con un campo para 9.000 espectadores, una masa social que roza la mitad del aforo, un presupuesto en el que se gasta lo que se tiene y una ciudad deportiva propia, modesta, con tres campos, pero real, el Numancia se ha acostumbrado a vivir con los grandes.

El conjunto que aterriza hoy en Logroño tiene otro nombre propio: Borja Viguera. El jugador logroñés ha sido el último fichaje del club de Francisco Rubio. Firmó la pasada semana. Su único encuentro lo vivió ante el Burgos, el pasado domingo, en el único empate numantino (1-1) en esta pretemporada. Antes había goleado al Huesca (5-1) y había superado en Los Pajaritos, en su presentación, al Alavés (3-1), que días ante se midió a la UD Logroñes en Laguardia.

Sergio Rodríguez no dudaba el sábado, tras ganar al Castilla, en recordar la «superior categoría» del Numancia, aunque también advertía que su equipo trataría de «ponérselo lo más difícil posible». Para ello contará con todos sus jugadores, como en encuentros anteriores, aunque de sus movimientos se podrán extraer algunas conclusiones.

Rayco García se ejercitó con precaución el lunes por la tarde y ayer martes, debido a un pequeña sobrecarga. Nada extraño en estas semanas de pretemporada. Ante una molestia, los jugadores relajan la intensidad de los entrenamientos, porque todos tiene en mente llegar lo mejor posible a ese primer encuentro de la Liga. La profundidad de esta plantilla hace, además, que el nivel competitivo sea muy alto, por lo que las molestias, golpes y percances leves están a la orden del día.

Al componente deportivo se suma el social. Más de 1.800 espectadores en Las Gaunas un sábado, 4 de agosto, es una cifra respetable. Ese era el número de asistentes, según la entidad blanquirroja. En los últimos días se ha superado la barrera de los 2.000 abonados. El ambiente es bueno, pero el millar que resta hasta los 3.000 siempre es más complejo. Aunque en la entidad no se pronuncia, la ilusión es superar ese número en estas semanas.

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