La UD Logroñés intenta explotar el límite

Víctor López intenta tapar el disparo de Rubén Martínez en presencia de Bobadilla y Borja Sánchez. /Antonio Díaz Uriel
Víctor López intenta tapar el disparo de Rubén Martínez en presencia de Bobadilla y Borja Sánchez. / Antonio Díaz Uriel

Los riojanos viajan a Lezama entre la sonrisa del último triunfo y las lágrimas que dejan las lesiones

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Vivir al límite. Saber vivir al límite, que hay diferencia. En esas anda la UD Logroñés, que esta tarde se presenta en Lezama (17.30 horas), con el enorme reto de no retroceder después de dar un pasito adelante el pasado domingo, al ganar al Real Unión. No ganar al Athletic supondría una nueva decepción, un nuevo batacazo anímico. «Para que la victoria tenga valor hay que darle continuidad en el tiempo», sentenciaba Sergio Rodríguez este jueves.

El fútbol es tan cambiante que hablar de lo que sucedió hace un año carece de sentido, aunque las estadísticas ayudan a entender este deporte. Hace un año, la UD Logroñés arrancaba la Liga en Lezama. Nunca había ganado en el vivero de San Mamés. Lo hizo. 1-2. Marcaron Carles Salvador y Antxon Muneta. Historia reciente. Nada más.

Sesenta semanas después, la UD Logroñés acude a Lezama con la urgencia de ganar. No sólo con la ilusión, sino con la necesidad de sumar tres puntos. Lo sabe el técnico y lo saben los jugadores, según admite el primero. En Lezama no valen medias tintas. Incluso el empate no sería satisfactorio en una primera cata. Ganar para que ese peso que se ha quitado de encima la plantilla no vuelva a cargar sobre su espalda. Y, además, ganar sin algunos de sus jugadores más importantes, caso de Rayco García o de Jaime Paredes. Dos pilares básicos. El primero ve cercana su reaparición; el segundo pasa por su peor momento desde que llegó a Logroño al confirmarse la rotura de los ligamentos de su tobillo derecho.

La UD Logroñés se mide al equipo más goleador del grupo, pero un filial siempre puede pecar de inexperiencia. La juventud se convierte, en ocasiones, en su debilidad; en otras, en su fortaleza. El mensaje del técnico es claro: que el Athletic no se sienta cómodo sobre el césped. Ha incidido en ello durante toda la semana. Porque si se gusta en su fútbol, jugadores como Larrazabal, Muñoz, Villalibre y sobre todo Iñigo Vicente crecerán y los problemas defensivos riojanos aumentarán. Ahora bien, todo equipo tiene sus puntos fuertes y débiles. Sergio Rodríguez confía en que sus hombres sean capaces de presionar hasta el error a su defensa, que vive época de acoplamiento después de la salida de algunos de sus puntales. La experiencia es un grado y la UD Logroñés necesitará tirar de ella. No hay que desperdiciar ningún camino hacia el gol. Máxime, cuando los números son claros.

Los jóvenes pupilos de Gaizka Garitano han encajado cuatro goles; la UD Logroñés ha marcado tres; el filial suma trece; los riojanos han encajado cinco. Números dispares, si bien el gran problema de los logroñeses reside en su escaso poder ofensivo o su falta de puntería. Es un bloque, con un fútbol muy vertical, que domina las áreas. Hay que tener mucho cuidado con sus transiciones», recuerda el entrenador, que sabe que el límite al que alude le tiene contra la espada y la pared. Ganar al Real Unión no le garantiza la continuidad en el banquillo, aunque tampoco puede vivir toda la temporada en esa desazón.

El límite al que alude Rodríguez aflora por varios frentes. Por un lado, la clasificación deportiva; por otro lado, las lesiones. La victoria del domingo reforzó anímicamente al bloque, pero las lesiones de Rayco y, sobre todo de Paredes, han borrado la sonrisa de sus rostros. Así que el preparador debe dar respuesta a la exigencia deportiva y al mazazo anímico. «Lo que nos dan [Rayco y Jaime] ellos, no nos lo proporcionan otros, por lo que tendremos que cambiar nuestra forma de jugar. Introduciremos otras variantes, que son igual de válidas», decía el técnico.

Así, Santos apunta al lateral izquierdo y Rubén Martínez a la banda. Quedaría reorganizado ese carril. El resto de la formación sería muy similar a la que superó al Real Unión, aunque el ritmo del Athletic es mucho más elevado que el del cuadro irundarra. Incluso, el flanco derecho, con Iglesias y Víctor López. Lezama invita a ser osado. Todo por ganar y sumar tres puntos. «Después de este inicio, si salimos adelante lo haremos con mucha más fuerza», dicen desde el club. Fuerza y acierto es lo que hace falta.

 

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