UD Logroñés, Calahorra y Haro tendrán mayor exigencia

Los tres equipos riojanos jugarán en el Grupo II con País Vasco, Navarra y Castilla y León | La propuesta de la Federación Española triunfa sobre la riojana y eleva el nivel de esta competición

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

País Vasco, Navarra, Castilla León y La Rioja. Estas cuatro comunidades autónomas forman el Grupo II de Segunda División B. Así lo decidió la Comisión de la categoría y, aunque falta la aprobación por parte de los asambleístas de la Federación Española de Fútbol, así será. No habrá cambios, aunque ayer más de un club se marchase enfadado de Madrid.

Eran muchas las territoriales que apostaban por este reparto en el que el Grupo I es una locura plena de gastos y escasa de ingresos. Los tres equipos riojanos, UD Logroñés, Calahorra y Haro Deportivo, habían formado frente en común con vascos, navarros, aragoneses e incluso asturianos para jugar juntos, pero los asturianos cruzarán España de cabo a rabo y los aragoneses jugarán en el corredor del Mediterráneo.

El País Vasco queda representado por ocho equipos -Barakaldo, Bilbao Athletic, Leioa, Amorebieta, Real Sociedad B, Arenas, Real Unión y Alavés B -, Navarra suma tres efectivos -Izarra, Tudelano y Osasuna B- y Castilla y León seis -Cultural, Guijuelo, Unionistas, Valladolid B, Salamanca y Burgos-. Más allá de los seis conjuntos castellanos, Alavés B y Osasuna representan la otras dos grandes novedades.

La territorial castellano leonesa defendía su presencia en el Grupo I por una sencilla razón, porque considera que es mucho más fácil jugar el 'play off' de ascenso litigando con vascos, navarros y riojanos, que afrontar el reto con madrileños, gallegos y canarios. Y, además, tiran de datos. Esta pasada campaña, tres de los cuatro equipos que jugaron el 'play off' eran madrileños. El otro, la Ponferradina, que ha ascendido tras concluir la temporada en la segunda plaza. Además, tienen espejo en el que mirarse: el Mirandés.

Con el club de Anduva nadie ha apelado a la unión territorial. Las dos últimas campañas no ha jugado con los equipos de su comunidad autónoma, sino con el 'grupo vasco'. Conclusión, ha regresado a Segunda División y ha abierto de nuevo el grifo del dinero que mana de la Liga de Fútbol Profesional.

Pero hay otros intereses para que se formen los dos primeros grupos. En el Tercero, Cataluña manda por número y se ha quitado de un plumazo un rival como el Atlético Baleares; en el Cuarto, la pauta la marca Andalucía, que no quería dejar escapar a Castilla La Mancha, porque dos de sus tres equipos son muy modestos comparados con Córdoba, Recreativo o algunos filiales. Villarrubia y Villarobledo pelearán por la permanencia.

Para la UDL esta composición se traduce en mayor rivalidad en la lucha por las cuatro primeras plazas y por la primera, sobre todo por la primera. Será la sexta vez que juega con Castilla y León. En la composición que defendía, el Barakaldo, a falta de la habitual sorpresa, era el rival a batir. Ahora se suman Cultural y Burgos. Para el Calahorra, la pelea por la Copa del Rey será más exigente, aunque por dos filiales que salen -Oviedo y Sporting-, entran tres -Alavés, Osasuna y Valladolid-. Y para el Haro el cambio sí que se traduce en un contratiempo, porque a priori los seis conjuntos de Castilla y León pelearán por cotas más altas que la permanencia, objetivo que fijarán algunos asturianos y aragoneses.

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