«Juguemos fuera o en Las Gaunas, necesitamos ganar»

Sergio Rodríguez da instrucciones a sus jugadores durante la sesión de trabajo del miércoles en el Mundial'82. :: sergio rodríguez/
Sergio Rodríguez da instrucciones a sus jugadores durante la sesión de trabajo del miércoles en el Mundial'82. :: sergio rodríguez

Sergio Rodríguez recuerda que para recuperar «lo perdido» hay que dar continuidad a la «intensidad, agresividad y las ganas de comerse el césped»

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Palabras como intensidad, agresividad, necesidad, límite o situación puntual se han convertido en habituales en el discurso de Sergio Rodríguez desde que su equipo llegó al precipicio tras perder ante el Sporting, o desde que la situación, por usar otro de sus vocablos, se tornó muy peligrosa. Tanto, que su cabeza peligraba. Más allá del momento, el reto siempre es uno: ganar partidos. Tan claro es que, incluso, no se diferencia entre ser anfitrión o visitante. «Juguemos en casa o no, necesitamos ganar», sentencia el preparador. Adiós a la llamada media inglesa.

La UD Logroñés se medirá mañana al Tudelano, que aunque perdió el pasado fin de semana «es un adversario a tener en cuenta» para Rodríguez porque cuenta con «muchos jugadores con experiencia en la categoría» y además ha refrescado su plantilla pensando en el presente y en el futuro. Al cambio de algunos nombres suma su interpretación de este deporte. «Es capaz de practicar dos estilos de fútbol: tener la pelota, porque cuenta con futbolistas para ello, y buscar segundas jugadas, que las lee muy bien», señala el técnico.

Con ausencias o novedades, cada equipo formará un once. El Tudelano no es el bloque de la pasada campaña que sumaba de tres en tres por la mínima. Incluso tiene problemas para mantener su portería a cero. El entrenador blanquirrojo achaca estas cifras a una situación puntual. «Es verdad que comenzó con el mismo sistema de juego que la pasada campaña, con el centro del campo en rombo, pero en las últimas jornadas está utilizando un 4-1-4-1. No sé qué le puede pasar. Quizá es un momento puntual de la temporada. No lo sé, pero es un buen equipo, con futbolistas de nivel para la categoría, aunque no esté en una buena dinámica, como nosotros», indica.

La UDL también ha mutado en busca de mejores resultados. El cambio experimentado en las dos últimas jornadas es notable, pero no suficiente. «En Bilbao completamos un buen partido, con muchas ocasiones de gol en la primera mitad y alguna, tras el descanso. Más allá de ocasiones o definición, el equipo está con ganas de revancha y tiene hambre después de cinco partidos, los iniciales, en los que no hemos estado bien. Este inicio nos hace ir al límite, ser intensos y agresivos», puntualiza.

El rival

Filosofía más exigente

Intensidad, agresividad y no pensar más allá del presente. Filosofía que impera ahora en el vestuario. La marca la necesidad, lo cual no quiere decir que este equipo no disfrutara de esas virtudes antes de estos dos últimos compromisos. Al menos, en opinión del técnico. «No es que no hayamos ido al límite en los primeros partidos, pero a veces es necesario una situación complicada para que cada uno saque lo mejor de sí mismo. Vemos a jugadores con hambre y ganas de comerse el césped. Lo hemos logrado en los dos últimos encuentros, pero debemos darle continuidad porque tenemos que recuperar lo antes posible lo que hemos dejado pasar», advierte antes de rechazar que todos sus hombres no remen hacia la misma boya.

Preocupación por las lesiones musculares

Sergio Rodríguez no quiere parapetarse en la lesiones, pero sí que está preocupado. Y no sólo él, sino todo los integrantes del cuerpo técnico «No se puede hacer nada, salvo que se recuperen lo antes posible», admite antes de recordar que con lo que tiene es «suficiente». «No podemos estar pensando en los que no están, sino en los que pueden jugar. El nivel es muy alto. Nos gustaría estar todos, pero las lesiones no son excusa», incide. Y tampoco cree el preparador que el Tudelano, que también acumula ausencias, vaya a estar pendiente de ellas mañana.

Rodríguez admite que hay «preocupación» por los percances musculares y no oculta que están «analizando» por qué se producen. «El trabajo está bien hecho, pero lo estamos analizando. La preparación no ha variado respecto al año pasado. Estamos haciendo más prevención, por lo en teoría deberíamos tener menos lesiones, pero...», desvela.

«Desde el principio veo a todos ir en la misma dirección, cada jugador coge la forma de manera diferente y quizá no estábamos todos a un nivel alto. Debemos estar todos a disposición del equipo y dar el máximo en cada partido, como si fuera el último. Tanto los que salen de inicio, como los que no juegan, porque la temporada es larga y les tocará jugar. La semana que viene hay Copa, por ejemplo. Todos debemos ayudar. Ese es el objetivo marcado y los jugadores lo entienden. Cada situación requiere de algo y en este momento nos parece importante que el equipo sea agresivo, intento y que salga desde el inicio sin especular demasiado», comenta en modo arenga. Fuera dudas, si es que las hay.

Sergio Rodríguez quiere tener todo controlado. Por eso es tan preciso en la elección de las palabras. Ha evolucionado en el verbo. Aun así, hay cosas que escapan a ese control. Por ejemplo, el lateral izquierdo. Cuatro hombres en siete partidos. En condiciones normales, Paredes hubiera sido su inquilino y no habría que hablar de quién juega o no. «Jaime es zurdo y da mucha profundidad, pero no tenemos nadie más con ese perfil de futbolista. Sabemos que vamos a llegar en menos ocasiones por ese lateral. Hay que adaptarse», señala. Iglesias y Flaño con las alternativas más lógicas tras la lesión de Santos. Pensar en otra revolución quince días después de la primera es excesivo. «Busco el equilibrio para el equipo y encontrar el jugador adecuado para el partido, dependiendo de cómo esté y del adversario», dice el Rodríguez. Después de diez minutos de conversación se torna al inicio. «Juguemos en Las Gaunas o no, lo que necesitamos es ganar y con esa mentalidad saldremos mañana al terreno de juego, con la de vencer», recuerda. Ya no vale aquello de ganar en casa y puntuar fuera. Cuatro puntos en dos partidos. Ahora se exigen seis.

 

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